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Los Muchos Nombres Del Video

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Video

Video online, audio­vi­sual, audio­vi­sua­les, comu­ni­ca­ción audio­vi­sual, casa pro­duc­tora y pro­duc­to­ras todos son tér­mi­nos de bús­queda para lo mismo.

¿Qué tie­nen en común los tér­mi­nos video online, audio­vi­sual, audio­vi­sua­les, comu­ni­ca­ción audio­vi­sual, casa pro­duc­tora y pro­duc­to­ras? Todos son tér­mi­nos de bús­queda para lo mismo en Goo­gle… por lo menos, en Puerto Rico. Lo curioso del caso es que algu­nos ya casi no se uti­li­zan en la indus­tria. Pero la gente toda­vía los escribe en su bus­ca­dor cuando nece­si­tan ser­vi­cios de video.

Mi firma Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions ha pro­du­cido video por casi 20 años. No obs­tante, nunca nos hemos con­si­de­rado una casa pro­duc­tora. ¿Por qué? Por­que las pro­duc­to­ras se dedi­can única­mente a pro­du­cir video, o audio­vi­sua­les como común­mente le lla­man los clien­tes. Y en Puerto Rico el mer­cado es dema­siado pequeño para asi­mi­lar más de un puñado de estas empresas.

Hoy en día el mundo de la comu­ni­ca­ción audio­vi­sual se está moviendo ace­le­ra­da­mente al video online. De hecho, hace un par de meses con­versé con una pro­duc­tora de la ciu­dad de Atlanta y me comentó que hace más de dos años que no pro­duce un DVD. Todo ha sido video online.

Las ven­ta­jas del video online son enor­mes: acceso ins­tan­tá­neo, cos­tos de dis­tri­bu­ción redu­ci­dos y la capa­ci­dad de actua­li­zarlo con faci­li­dad; entre otras. Pen­sán­dolo bien, yo tam­poco he pro­du­cido dema­sia­dos DVDs en los últi­mos años. Poco a poco me he ido mudando al video online.

Otro dato sobre­sa­liente es la estam­pida de usua­rios que están aban­do­nando las compu­tado­ras tra­di­cio­na­les y mudán­dose a las table­tas; par­ti­cu­lar­mente al iPad de Apple.

Video 2

Nues­tro video online uti­liza tec­no­lo­gía MP4, HTML5 y JQuery

¿Por qué esto es impor­tante para el mundo del video online y la comu­ni­ca­ción audio­vi­sual? Pri­mero, por­que estos dis­po­si­ti­vos no uti­li­zan la tec­no­lo­gía Flash. La tec­no­lo­gía Flash se ha uti­li­zado por años en la comu­ni­ca­ción audio­vi­sual para desa­rro­llar pre­sen­ta­cio­nes inter­ac­ti­vas. En los últi­mos años tam­bién se ha uti­li­zado para el video online.

Pero hace un par de años, cuando Apple intro­dujo la tableta iPad, Steve Jobs deci­dió no uti­li­zar tec­no­lo­gía Flash. ¿Por qué? Por­que es una tec­no­lo­gía vieja, sobre­carga las máqui­nas y tiene pro­ble­mas de segu­ri­dad; entre otros problemas.

De pri­mera ins­tan­cia el mer­cado se resis­tió. Inclu­sive, hubo algu­nos que lo til­da­ron de loco. Hoy en día la Inter­net se está mudando al HTML5 com­bi­nado con JQuery. Y hasta el pro­pio Adobe, el fabri­cante de la tec­no­lo­gía Flash, ha anun­ciado que no va a con­ti­nuar pro­du­cién­dolo para apli­ca­cio­nes de Inter­net. Steve tenía razón.

Hace un par de sema­nas escu­ché que los pro­nós­ti­cos son de que el por ciento de ven­tas de table­tas va a sobre­pa­sar al de compu­tado­res per­so­na­les este año. Y ese mer­cado lo domina el iPad.

Ahora, ¿si los usua­rios pre­fie­ren las table­tas, y de esas pre­fie­ren los iPads, y los iPads no uti­li­zan Flash, para qué pro­du­cir video online en Flash?

El otro día escu­ché a un repre­sen­tante de una de las prin­ci­pa­les uni­ver­si­da­des de Puerto Rico alar­deando sobre un nuevo por­tal de video que aca­ban de inau­gu­rar. Había que oír cómo se jac­taba de lo “linda” que era la nueva página (cons­truida toda en Flash). ¡Qué per­di­dos están!

El video online que pro­duce Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions uti­liza tec­no­lo­gía MP4 com­bi­nada con HTML5 y JQuery. ¿Qué ven­taja ofrece esto? Que se ve en cual­quier bus­ca­dor moderno de Win­dows, Mac o Linux. Si quie­res ver más de 60 ejem­plos visita nues­tra sec­ción de Videos Edu­ca­ti­vos Gra­tis.

Por último, ¿te diste cuenta cómo está escrita esta entrada? ¿Te diste cuenta de que comencé con una pre­gunta sobre video online, audio­vi­sual, audio­vi­sua­les, comu­ni­ca­ción audio­vi­sual, casa pro­duc­tora y pro­duc­to­ras? Quise hacer este ejer­ci­cio para mos­trarte la dife­ren­cia entre la redac­ción para papel y la redac­ción para la Internet.

Video online, audio­vi­sual, audio­vi­sua­les, comu­ni­ca­ción audio­vi­sual, casa pro­duc­tora y pro­duc­to­ras son tér­mi­nos de bús­queda saca­dos de la herra­mienta “Goo­gle Adwords Key­word Tool”. Los selec­cioné por la can­ti­dad de trá­fico que reciben.

Mira a ver cuán­tas veces los encuen­tras a lo largo de este escrito. El orden en el que apa­re­cen tam­poco es acci­dente. Tam­poco la fre­cuen­cia con la que están uti­li­za­das. El pro­pó­sito es que esta entrada se colo­que bien en los bus­ca­do­res para esos seis tér­mi­nos de bús­queda. No obs­tante, el tono de la con­ver­sa­ción suena natural.

Esta entrada es un ejem­plo de redac­ción para la Inter­net, cono­cida en inglés como “SEO (Search Engine Opti­mi­zed) Copywriting”.

Si intere­sas saber más sobre nues­tros ser­vi­cios de redac­ción para la Inter­net visita la sec­ción de Redac­ción Para La Inter­net de nues­tra página web o llá­ma­nos al 787–750-0000.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es Socio Fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, Autor de más de media docena de Publi­ca­cio­nes de Auto­ayuda, Pro­duc­tor de Con­te­nido Digi­tal, Experto en Comu­ni­ca­ción Cor­po­ra­tiva y Licen­ciado en Rela­cio­nes Públi­cas. Inf. 787–750-0000

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¡Yo, yo, yo, yo… y yo!

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Hablar

A la hora de hablar todos levan­tan la mano. Pero se aprende mucho más “escuchando”.

El pasado mar­tes, 8 de mayo, el perió­dico puer­to­rri­queño “El Nuevo Día” publicó un artículo titu­lado: “A Las Per­so­nas Les Encanta Hablar De Sí Mis­mas”.  En el mismo habla­ban de un estu­dio rea­li­zado por la Aca­de­mia Nacio­nal de Cien­cias de los Esta­dos Uni­dos, y diri­gido por la inves­ti­ga­dora Diana Tamir, de la Uni­ver­si­dad de Har­vard, para iden­ti­fi­car por qué las per­so­nas con­ti­nua­mente divul­gan infor­ma­ción sobre sí mis­mas en sus con­ver­sa­cio­nes a tra­vés de la Internet.

Según Tamir, las per­so­nas le asig­nan un valor ele­vado a las opor­tu­ni­da­des de comu­ni­car sus pen­sa­mien­tos y sen­ti­mien­tos a otros.  Ade­más, el hacerlo activa meca­nis­mos neu­ra­les y cog­ni­ti­vos aso­cia­dos a la gratificación.

Esto lo com­pro­ba­ron de manera empí­rica al detec­tar un aumento en la acti­vi­dad de la región meso­lím­bica del cere­bro, aso­ciada con la pro­duc­ción de dopa­mina.  Entre otra can­ti­dad de cosas, la dopa­mina se aso­cia con la moti­va­ción en el ser humano.

Los inves­ti­ga­do­res repli­ca­ron el estu­dio en cinco oca­sio­nes, uti­li­zando gru­pos de entre 20 y 200 sujetos.

¿Qué quiere decir todo esto en espa­ñol de la calle?  Bási­ca­mente que a la gente le encanta hablar de sí mis­mos y “gozan un mon­tón” cada vez que lo hacen.

Eso se lo pude haber dicho yo, y se hubie­ran eco­no­mi­zado el trabajo.

Cual­quier comu­ni­ca­dor —por más prin­ci­piante que sea— debe saber que la pala­bra más impor­tante para toda per­sona es su nom­bre.  Pero, ¿sabes cuál es la segunda?  ¡Si con­tes­taste “yo” estás en lo correcto!

redes sociales

La gente cuenta “su vida y mila­gros” en las redes socia­les por­que le encanta ser escuchados.

Cuando leí este artículo no pude más que son­reír, por­que me recordó a una cierta corre­dora de bie­nes raí­ces que cons­tan­te­mente escribe en “Lin­ke­dIn”, y siem­pre comienza sus ora­cio­nes con “I”.  Cada vez que se pro­nun­cia habla de sí misma, y lo hace con el pro­pó­sito de ven­der algo.  ¿Me pre­gunto cuán efec­tiva le resul­tará esa táctica?

En el siglo ter­cero antes de Cristo, el filó­sofo griego Zenón dijo que “los dio­ses nos han dado dos ore­jas y una sola boca para que escu­che­mos más de lo que hable­mos”.  Esto lo men­cioné el pasado 16 de marzo en la entrada titu­lada: “Nueva Defi­ni­ción de las Rela­cio­nes Públi­cas”.

Luego, el 26 de abril, hablé de que la manera moderna de hacer nego­cios en la Inter­net es ganán­do­nos pri­mero la con­fianza de la gente.  Curio­sa­mente, la entrada la titulé “Sobre El Mer­ca­deo y El Sexo”.  Si no la has leído toda­vía te invito a que lo hagas para que te ente­res “por qué”.

¿Y cómo se rela­ciona todo esto con el estu­dio del que habla­mos al comienzo?  ¡Pién­salo!  ¿Si a la gente le encanta hablar de sí mis­mos, y le com­pran a aque­llos que le sim­pa­ti­zan y se hacen mere­ce­do­res de su con­fianza, no sería lógico pen­sar que la manera más fácil de ganar­nos esa sim­pa­tía y esa con­fianza es escuchando?

¡Zenón tenía razón!  Y lo dijo hace 23 siglos.

Los ven­de­do­res moder­nos tam­bién lo saben.  Por eso uti­li­zan un nuevo sis­tema lla­mado venta con­sul­tiva, que con­siste bási­ca­mente en hacer pre­gun­tas y dejar que sea el cliente el que hable.  Luego, arma­dos de la misma infor­ma­ción pro­vista por el cliente, es cues­tión de cerrar el trato.

La pró­xima vez que vayas a comen­zar una ora­ción con la pala­bra “yo” muér­dete la len­gua.  En su lugar uti­liza la segunda per­sona. Ponte en los zapa­tos de la otra per­sona.  Piensa cómo se puede bene­fi­ciar de la infor­ma­ción, el pro­ducto o el ser­vi­cio que le estés ofreciendo.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es Socio Fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, Autor de más de media docena de Publi­ca­cio­nes de Auto­ayuda, Pro­duc­tor de Con­te­nido Digi­tal, Experto en Comu­ni­ca­ción Cor­po­ra­tiva y Licen­ciado en Rela­cio­nes Públi­cas. Inf. 787–750-0000

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Pobrum Chavatum

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Desplome socioeconómico

La situa­ción del país es caó­tica. La clase tra­ba­ja­dora ya no aguanta más. ¿Qué pode­mos hacer? No te achan­tes. Aporta tus ideas y con­tri­buye a mejo­rar el País.

Cuando Barack Obama y Luis For­tuño asu­mie­ron sus car­gos de Pre­si­dente de los Esta­dos Uni­dos y Gober­na­dor de Puerto Rico res­pec­ti­va­mente la cosa estaba “pelúa”.

Los gran­des empo­rios eco­nó­mi­cos de Wall Street esta­ban a punto de colap­sar, por causa de sus mane­jos tur­bios.  El terro­rismo ame­na­zaba a la Nación por todos los flan­cos.  Y al pobre le tocaba el pro­blema: empleos per­di­dos, hipo­te­cas delin­cuen­tes y quie­bras por doquier.

En la Isla la cosa era casi igual.  El cua­trie­nio comenzó con 20+ mil des­pi­dos, que con su efecto mul­ti­pli­ca­dor fue­ron muchí­si­mos más.  Esto causó una ava­lan­cha de des­pi­dos, quie­bras, hipo­te­cas moro­sas y el pri­mer des­censo pobla­cio­nal en la his­to­ria del censo en Puerto Rico.

Y no se trata de que —de pronto— los puer­to­rri­que­ños nos hubié­ra­mos vuelto menos “jugue­to­nes”.  Sen­ci­lla­mente, los nenes bori­cuas están naciendo allende los mares.

Por allá Obama “cogió el toro por los cuer­nos” y poco a poco ha ido reen­ca­mi­nando la Nación.  Por acá con­ti­núan echán­dole la culpa a “la admi­nis­tra­ción ante­rior”.  Lo que esta gente con­ve­nien­te­mente olvida es que en la admi­nis­tra­ción ante­rior el único Popu­lar era Aníbal.  El Senado era PNP.  La Cámara era PNP.  Y el Comi­sio­nado Resi­dente era el pro­pio Luis Fortuño.

Pero basta de polí­tica.  Vol­va­mos a la his­to­ria.  Ahora resulta que se apro­xima otra ola de cala­mi­da­des para los pobres.  Las becas Pell las van a redu­cir.  Los intere­ses de los prés­ta­mos estu­dian­ti­les pro­ba­ble­mente se dupli­quen.  El Pro­grama de Asis­ten­cia Nutri­cio­nal va a sufrir cam­bios.  Y ayer me enteré de que el Plan 8 lo van a eli­mi­nar en octu­bre (toda­vía el gobierno no ha dicho nada).

Obvia­mente, las fábri­cas de diplo­mas puer­to­rri­que­ñas están en brote.  Ayer sus res­pec­ti­vos repre­sen­tan­tes esta­ban reuni­dos con el comi­sio­nado resi­dente Pedro Pier­luisi para bus­carle “solu­ción” al asunto.  Claro, la solu­ción ideal sería que todo se que­dara como está.  Pero el senado nor­te­ame­ri­cano tiene la tijera “amolá” y parece que los recor­tes serán inminentes.

Como estu­dioso de la comu­ni­ca­ción, y por ende de los pro­ce­sos socia­les, les voy a ade­lan­tar lo que veo suce­diendo en el futuro inmediato.

Comen­ce­mos por el Plan 8.  Si des­a­pa­rece el Plan 8 va a aumen­tar la moro­si­dad por parte de los arren­da­ta­rios.  Esto —a su vez— se va a tra­du­cir en moro­si­dad por parte de los due­ños de pro­pie­da­des de alqui­ler.  Con más pro­pie­da­des repo­seí­das “en las cos­ti­llas” los ban­cos van a seguirse defal­cando.  Los arren­da­do­res que no pier­dan sus pro­pie­da­des van a ser mucho más tími­dos para arren­dar­las y pro­ba­ble­mente opten hasta por ven­der­las.  Esto aumen­ta­ría el inven­ta­rio de pro­pie­da­des a la venta y trae­ría un des­censo aún más mar­cado en el pre­cio de las propiedades.

El gobierno va a tener un pro­blema cada vez mayor de fami­lias sin hogar.  Para aten­der ese pro­blema de vivienda lo lógico sería cons­truir más uni­da­des de vivienda pública.  Claro, pero los recau­dos del gobierno van en des­censo.  Así que cada vez va a haber menos dinero para esas cosas.

¿Por qué van en des­censo los recau­dos?  Por­que cada día hay menos per­so­nas emplea­das a los que se le pueda “sacar el jugo”.  La gente en edad pro­duc­tiva está “echando un pie”.

Con menos gente joven en la fuerza labo­ral va a haber menos gente com­prando de todo.  Con menos gente com­prando los recau­dos del IVU van a seguir “pa’ abajo”.

¿Y qué hay de las fábri­cas de diplo­mas?  Bueno, si yo fuera ellos empe­za­ría a bus­car mane­ras de emi­grar a la Inter­net.  Por su misma natu­ra­leza las ins­ti­tu­cio­nes uni­ver­si­ta­rias son inten­si­vas en “bie­nes raí­ces”.  Cada 20 ó 25 estu­dian­tes ocu­pan un salón.  Por lo tanto, la manera per­fecta para redu­cir cos­tos es mudán­dose a la Inter­net y redu­ciendo el uso de vari­lla y cemento.

Esto que les hablo no es nuevo.  Uni­ver­si­da­des de los Esta­dos Uni­dos como Har­vard, Yale, Prin­ce­ton, Colum­bia, MIT, Duke, Stan­ford y dece­nas más han venido haciendo esto por años.  Inclu­sive, todas las que men­cioné tie­nen cur­sos ente­ros —com­ple­ta­mente gra­tis— en iTu­nes U.  Visí­talo para que veas.  Hay cur­sos sobre prác­ti­ca­mente todas las dis­ci­pli­nas y todos los temas.

Por ejem­plo, cual­quiera puede entrar a iTu­nes U y tomar el mismo curso de esta­dís­ti­cas que toman los estu­dian­tes de Har­vard.  ¡Completito!

Obvia­mente, no va a apa­re­cer en su trans­crip­ción de cré­di­tos.  Pero, si la inten­ción es apren­der, cual­quiera puede hacerlo libre de costo.

¿Sabes cuán­tas uni­ver­si­da­des de Puerto Rico están en iTu­nes U?  ¡Cero!  Ya es tiempo de que Puerto Rico entre al siglo 21.

La situa­ción con las becas Pell y los prés­ta­mos estu­dian­ti­les va a traer otra con­se­cuen­cia ines­pe­rada para el gobierno local.  Todos hemos visto los con­flic­tos que ha habido con los estu­dian­tes en los dis­tin­tos recin­tos de la Uni­ver­si­dad de Puerto Rico.  Pare­ce­ría que el gobierno ha venido cerrán­dole ave­ni­das edu­ca­ti­vas a los estu­dian­tes menos pudien­tes del país.

Ahora, ¿si se redu­cen las becas Pell y aumen­tan los intere­ses de los prés­ta­mos estu­dian­ti­les, a dónde pien­sas que van a mudarse los estu­dian­tes de menos recur­sos?  ¡Claro que los eje­cu­ti­vos de las fabri­cas de diploma tie­nen que estar preocupados!

Ah, y casi se me que­daba el Pro­grama de Asis­ten­cia Nutri­cio­nal.  Este sis­tema ya no aguanta agua.  Hemos acos­tum­brado a tres gene­ra­cio­nes de puer­to­rri­que­ños a vivir con la mano “estirá”.  Ahora están hablando de con­ver­tir el PAN en un pro­grama de tra­bajo.  Buena suerte con esa.  Lo único que les pido es que no le vayan a lla­mar Pro­grama Uni­ver­sal de Tra­bajo Asegurado

¿Cómo se le enseña la ética del tra­bajo a un ejér­cito de vagos?  La explo­sión social sería casi segura.

Los pró­xi­mos 20 años en Puerto Rico van a ser muy intere­san­tes para los cien­tí­fi­cos socia­les.  La colo­nia más vieja de la his­to­ria se está viniendo abajo.  Las cla­ses se están pola­ri­zando.  La gente con mayor capa­ci­dad pro­duc­tiva está emi­grando.  La corrup­ción nos está arro­pando.  El cri­men está fuera de con­trol.  La eco­no­mía está en el piso.  Los ser­vi­cios bási­cos están por los cie­los.  Y para ponerle la tapa al pomo, ayer alguien des­cu­brió que en Puerto Rico existe el racismo (véase “Con­tando Los Negri­tos”).

Si algo se saca en claro de toda esta mogo­lla que les he venido con­tando es que en Puerto Rico el pobre está ‘chavao”.

Albert Eins­ten decía que la defi­ni­ción de la locura es: “con­ti­nuar haciendo lo mismo y espe­rar un resul­tado distinto”.

Ya es tiempo de que empe­ce­mos a poner el ojo en las cosas que ver­da­de­ra­mente impor­tan.  Ya es tiempo de empe­ce­mos a colo­car per­so­nas com­pe­ten­tes y hones­tas en los pues­tos cla­ves.  Ya es tiempo de que mire­mos al país como un todo y empe­ce­mos a bus­car solu­cio­nes “puer­to­rri­que­ñis­tas”.  Ya es tiempo de que encon­tre­mos mane­ras de fre­nar la fuga de cere­bros de nues­tro país.

Hace más años de los que me gus­ta­ría con­tar estuve de vaca­cio­nes por Europa por pri­mera vez.  Recuerdo cómo los Valen­cia­nos sem­bra­ban chi­nas hasta en las isle­tas de las carre­te­ras y cómo los ita­lia­nos en San Remo cor­ta­ban las mon­ta­ñas en mese­tas para sem­brar las flo­res más exqui­si­tas de Italia.

Regresé a Puerto Rico un lunes en la madru­gada.  Me di un bañito y me fui a la ofi­cina.  Esa misma mañana tuve que visi­tar a un cliente en Ponce.  El cho­que psi­co­ló­gico cuando pasé por el expreso fue horrendo.  Lati­fun­dios a ambos lados.

Hoy en día los lati­fun­dios siguen pre­sen­tes.  No sólo en el campo, sino en el espí­ritu del país.  Hay un vacío de ideas, de ini­cia­tiva; y de la ener­gía vital para cam­biar de rumbo.

El pobre ya no aguanta más. Hacen falta ideas nue­vas para pro­ble­mas complejos.

Si algo tiene dis­tinta esta cri­sis, de todas las que la ante­ce­die­ron, es que en esta oca­sión nadie nos va a sacar las cas­ta­ñas del fuego.  Tene­mos un país que­brado, frus­trado y acéfalo.

Las solu­cio­nes no van a ser fáci­les.  Tam­poco van a venir de nues­tros ofi­cia­les elec­tos.  Cada uno de noso­tros va a tener que apor­tar al “fondo de ideas” para res­ca­tar el país.

Por eso creé un grupo en la red social “Lin­ke­dIn” donde podre­mos com­par­tir ideas libre­mente.  La des­crip­ción del grupo reza como sigue: “El Fondo de Ideas de Puerto Rico será un grupo apo­lí­tico y sin fines de lucro en el que se dis­cu­ti­rán ideas via­bles para mejo­rar la eco­no­mía y la cali­dad de vida en la Isla”.  Bajo ese techo cabe prác­ti­ca­mente cual­quier tema.

Y para poner “la bola a rodar” invité a 50 de mis mejo­res cone­xio­nes para que apor­ten sus ideas y talento.  Y no se trata de gente cual­quiera.  Se trata de gente de pri­mera con el nivel de influen­cia nece­sa­rio para que sus ideas se escuchen.

Luego que la cosa coja vuelo le exten­de­re­mos una invi­ta­ción a los par­ti­dos polí­ti­cos del país para que explo­ren nues­tras ideas y las implan­ten a su con­ve­nien­cia.  ¿La auto­ría?  Esa no importa.

Claro que van a haber polí­ti­cos crea­ti­vos que —de momento— se le van a “ocu­rrir” ideas bri­llan­tes.   No importa.  Lo impor­tante es que el país “eche pa’ lante”.

¿Te interesa par­ti­ci­par?  Date la vuelta por el “Fondo de Ideas de Puerto Rico” en Lin­ke­dIn y aporta la tuya.  ¿No eres socio de Lin­ke­dIn?  Visita www.linkedin.com.  El for­mu­la­rio de afi­lia­ción está en la misma pri­mera página.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es Socio Fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, Autor de más de media docena de Publi­ca­cio­nes de Auto­ayuda, Pro­duc­tor de Con­te­nido Digi­tal, Experto en Comu­ni­ca­ción Cor­po­ra­tiva y Licen­ciado en Rela­cio­nes Públi­cas.  Inf. 787–750-0000

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Sobre El Mercadeo Y El Sexo…

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Mercadeo y sexo

Hay cosas que no se pue­den ajo­rar, y el mer­ca­deo es una de ellas.

El otro día me suce­dió una cosa curiosa.  Como muchos de uste­des saben, soy un miem­bro activo de la red social Lin­ke­dIn.  Me parece un ambiente más pro­fe­sio­nal y los temas que se dis­cu­ten son de mucha más tras­cen­den­cia que los que se tocan regu­lar­mente en Face­book o Twitter.

Durante mis 20+ años en el mundo de las comu­ni­ca­cio­nes y el mer­ca­deo creo que lo he visto casi todo.  Antes de ese período me desem­peñe durante cerca de 10 años en el mundo de las ven­tas. Pri­mero en los segu­ros y luego en la telefonía.

Para aque­lla época la venta era un ejer­ci­cio agre­sivo en el que el ven­de­dor supues­ta­mente le “creaba una nece­si­dad” al cliente y luego “se la satis­fa­cía”.  Se recu­rría mucho a las lla­ma­das en frío y la presión.

En el campo del mer­ca­deo la orden del día era la “publi­ci­dad mediante inte­rrup­ción”.  Com­pra­bas una revista o perió­dico y estaba pla­gada de anun­cios.  Lo mismo suce­día con el cine, la radio y la televisión.

El cliente tenía muchas menos opcio­nes.  Por lo tanto, no le que­daba otra alter­na­tiva que leer, escu­char o ver los anun­cios.  En el caso de la tele­vi­sión algu­nos tele­vi­den­tes apro­ve­cha­ban las pau­sas comer­cia­les para correr al baño o a la nevera.  Las tele­di­fu­so­ras, ni cor­tas ni pere­zo­sas, le subían el volu­men a los anun­cios para que el tele­vi­dente los escu­chara, inde­pen­dien­te­mente de lo lejos que estuviera.

En Puerto Rico, por el rezago y el insu­la­rismo, queda mucho de eso toda­vía. Hay emi­so­ras, de radio y tele­vi­sión, que ponen tan­tos anun­cios, en los espa­cios comer­cia­les, que uno podría hasta darse un bañito entre seg­men­tos. ¿Y has notado lo estri­den­tes que los ponen?

Hasta en la Inter­net insis­ten en la publi­ci­dad mediante inte­rrup­ción.  ¿No me crees?  Ve a la página de El Nuevo Día y verás un ejem­plo.  En la mayo­ría de los casos te va a salir un “pop-up” a página com­pleta antes de diri­girte a la página prin­ci­pal.  ¿Estos seño­res no se darán cuenta de que la gran mayo­ría de la gente le da al botón de “con­ti­nuar nave­gando” aún antes de que el “pop-up” car­gue por com­pleto.  ¡No me gus­ta­ría pen­sar que esta gente no mide esas cosas!

¿Qué me pasó el otro día (no, no se me olvidó)?  Resulta que esta chica me invitó a for­mar parte de su red de con­tac­tos de Lin­ke­dIn.  Antes de decirle que sí revisé su per­fil.  Tenía 500+ cone­xio­nes, y se dedi­caba al mer­ca­deo online.  A “prima face” me pare­ció bien así que acepté la invitación.

al igual que en la vida real, en la Internet la gente le compra a aquellos que le simpatizan y se ganan su confianzaAl otro día me envió un correo elec­tró­nico en el que hablaba de mi ope­ra­ción como si la cono­ciera a fondo y me decía que que­ría reunirse con­migo para pre­sen­tarme una pro­puesta.  ¡Wow!  ¡Sin enamo­rarme siquiera!  ¡Del pri­mer saludo a la cama en un solo paso!  ¡Y yo creía que hace 30 años se ven­día a presión!

Quise traer este ejem­plo a cola­ción por­que ilus­tra todo lo que no fun­ciona en la Inter­net. El ano­ni­mato que carac­te­riza este medio hace nece­sa­rio que esta­blez­ca­mos rela­cio­nes de mutua con­fianza antes de ofre­cer nada para la venta.  ¿Por qué?  Por­que al igual que en la vida real, en la Inter­net la gente le com­pra a aque­llos que le sim­pa­ti­zan y se ganan su confianza.

Al igual que en la vida real la pri­mera fase tiene que ser la de iden­ti­fi­car nece­si­da­des.  Luego —y a dife­ren­cia de la vida real— es reco­men­da­ble obse­quiar algo de mues­tra.  Deber ser algo útil a lo que la otra parte le reco­nozca un valor.  En el mundo online muchas veces se regala información.

¿Por qué rega­la­mos algo?  Para demos­trar peri­cia.  Para demos­trar que somos todo lo exper­tos que deci­mos ser.

Final­mente, luego de esta­ble­cer una rela­ción de con­fianza, pode­mos aspi­rar a una rela­ción comercial.

Recuerda.  En la Inter­net el cliente tiene todo el con­trol.  Si lo hace­mos pen­sar mucho se nos va.  Si le pone­mos pre­sión se nos va.  Aún dán­dole todo el cariño del mundo —en muchos casos— se nos va.

Por lo tanto, la única estra­te­gia que fun­ciona —como decía Víc­tor O. Sch­wab— es inser­tar­nos en la con­ver­sa­ción que ya se está dando den­tro de su mente y tra­tar de influen­ciarle para que sea él/ella el que se acer­que a nosotros.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es socio fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, con­sul­tor de comu­ni­ca­cio­nes y licen­ciado en rela­cio­nes públi­cas. Inf. 787–750-0000

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Picadillo… 100 Entradas y Apenas Calentando

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Pica­di­llo cum­ple 100 entra­das y ape­nas esta­mos calen­tando el brazo.

Como dijo Armando Man­za­nero: “parece que fue ayer” cuando lan­za­mos la ver­sión ciber­né­tica de Pica­di­llo.  Antes de eso había­mos publi­cado varias edi­cio­nes en papel, pero el tra­bajo adi­cio­nal, los cos­tos de impre­sión y el fran­queo hicie­ron que el pro­yecto se tor­nara impráctico.

Todos sabe­mos que el cemen­te­rio ciber­né­tico de la Inter­net está lleno de blogs nati­muer­tos.  ¿Por qué?  Por muchas razo­nes:  temas ago­ta­dos, falta de tena­ci­dad o sen­ci­lla­mente des­co­no­ci­miento del medio.

El hecho obje­tivo es que la mayo­ría de los blogs no lle­gan a las 10 entra­das.  Mucho menos a 100.

La ver­sión ciber­né­tica de Pica­di­llo comenzó el 7 de junio de 2009 con la entrada titu­lada “Un Mons­truo Insa­cia­ble”, un artículo de corte social/político que ilus­traba la manera en que el gobierno le saca cada vez más dinero al ciu­da­dano.  Desde enton­ces la cosa ha cam­biado muy poco.

Durante ese periodo hemos publi­cado 100 entra­das, en 5 cate­go­rías (ser­vi­cio al cliente, socie­dad y tec­no­lo­gía, Inter­net, pro­duc­ción audio­vi­sual y temas de dia­rio) con un total de 77,060 pala­bras.  Y ape­nas esta­mos calen­tando el brazo.

¿Cómo se hace eso?  ¿Qué hace que unos blogs duren peren­ne­mente y otros des­apa­rez­can luego de un par de entradas?

  1.  Te Tiene Que Gus­tar Escri­bir — A la mayo­ría de la gente no le gusta escri­bir.  En unos casos es por­que care­cen de la habi­li­dad.  En otros es por­que no tie­nen la des­treza (no es lo mismo que habi­li­dad).  Y en otros, sen­ci­lla­mente es por­que no tie­nen la tena­ci­dad.  Si no te gusta escri­bir con­trata a un redac­tor fantasma.
  2. Escri­bir Para La Inter­net Es Dis­tinto —En papel escri­bi­mos para los seres huma­nos.  En la Inter­net escri­bi­mos para las máqui­nas pero de modo que nos entien­dan los seres huma­nos.  Como escribí en una entrada reciente de Lin­ke­dIn: “hay que comen­zar iden­ti­fi­cando las pala­bras cla­ves para las que que­re­mos que nues­tro artículo se colo­que favo­ra­ble­mente en los moto­res de bús­queda.  Luego hay que esta­ble­cer el orden correcto en el que las vamos a usar.  Luego hay que escri­bir uti­li­zando cada pala­bra clave en la den­si­dad correcta.  Ah, y por supuesto, tiene que sonar natu­ral”.  ¡Que ñame!
  3. Hay Que Leer — Los temas sobran.  Nues­tros polí­ti­cos nada más pro­veen tela para cor­tar de sobra.  Pero ade­más hay que leer cons­tan­te­mente sobre los temas que que­pan den­tro de las cate­go­rías que toca nues­tro blog.  Luego de eso hay que “dige­rir” lo leído y ana­li­zarlo a la luz de nues­tro cono­ci­miento.  Enton­ces, y sólo enton­ces, nos pode­mos sen­tar a escri­bir.  De lo con­tra­rio ter­mi­na­mos “reem­pa­cando” infor­ma­ción de otro.  Y nadie agra­dece eso.
  4. Hay Que Ser Dis­ci­pli­nado — Según los exper­tos un blog tiene que publi­car infor­ma­ción “fresca y rele­vante” cons­tan­te­mente para que los moto­res de bús­queda lo tomen en serio y le otor­guen una buena colo­ca­ción.  ¿Qué sig­ni­fica cons­tan­te­mente?  Nadie está seguro.  Pero en mi caso yo trato de publi­car 1 ó 2 entra­das por semana.  A veces más.
  5. Hay Que Escri­bir Para Los Niños — No, no me refiero a temas para infan­tes.  Me refiero al nivel edu­ca­tivo.  En redac­ción hay algo que se conoce como el “Gun­ning Fog Index” que iden­ti­fica el nivel de esco­la­ri­dad que se requiere para enten­der un escrito.  En Pica­di­llo yo trato de escri­bir para un nivel de octavo grado.  A veces se me va la mano y llego hasta grado aso­ciado.
    ¿Por qué?  Por­que el comu­ni­ca­dor expe­ri­men­tado escribe para el deno­mi­na­dor común menor.  La per­sona de mayor edu­ca­ción va a enten­der como­quiera.  Pero si per­de­mos al de menor ins­truc­ción nues­tra audien­cia va a ir en descenso.
  6. Hay Que Velar Las Métri­cas — Según Goo­gle Analy­tics Pica­di­llo tiene un “bounce rate” de 2.81 por ciento y los visi­tan­tes per­ma­ne­cen en el sitio durante casi 4 minu­tos.  ¡Eso es exce­lente por cual­quier estándar!

Antes de con­cluir quiero seña­lar dos cosas.  Pri­me­ra­mente, esta es la entrada número 101; la pri­mera del segundo cen­te­nar.  En segundo lugar quiero agra­de­cer el res­paldo de los miles de lec­to­res que nos visi­tan dia­ria­mente de todos los rin­co­nes del mundo.

La Inter­net es una cosa mara­vi­llosa.  Cuando publi­cas una entrada te pue­den estar leyendo de un par de calles más abajo o de algún rin­cón remoto al otro lado del pla­neta.  A todos nues­tros lec­to­res, mil gra­cias por su audiencia.

¡Hasta la pró­xima amigos!

©2012, Orlando Mergal

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El autor es socio fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, con­sul­tor de comu­ni­ca­cio­nes y licen­ciado en rela­cio­nes públi­cas. Inf. 787–750-0000

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Cuatro Maneras de Lograr Mejores Contactos

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Recuerda. La pala­bra más impor­tante para cada ser humano es su nom­bre. La segunda es “yo”.

El otro día con­ver­saba con un amigo sobre una cierta acti­vi­dad que se cele­bra perió­di­ca­mente en Puerto Rico.  El pro­pó­sito del evento es que los asis­ten­tes se conoz­can y enta­blen rela­cio­nes de negocios.

Mi amigo decía que ese tipo de acti­vi­dad lo único que logra es reunir a todos los ham­brien­tos bajo un mismo techo.  Es decir, que todos van en busca de algo y nadie lleva nada que dar.

Eso me recordó las con­ven­cio­nes de la Cámara de Comer­cio, SHRM, el SME, los Indus­tria­les y otra infi­ni­dad de aso­cia­cio­nes que perió­di­ca­mente reúnen un gran número de per­so­nas en algún hotel o cen­tro de convenciones.

Para la mayo­ría de los asis­ten­tes estas acti­vi­da­des no pro­du­cen otra cosa que gas­tos.  ¿Por qué?  Por­que usan la estra­te­gia equi­vo­cada.  O en el peor de los casos, no uti­li­zan estra­te­gia alguna.  Sen­ci­lla­mente se pasean por los exhi­bi­do­res como sonám­bu­los en busca de algún “con­tacto” nuevo.

Lo que no com­pren­den estos asis­ten­tes es que las per­so­nas que atien­den esos exhi­bi­do­res no están allí para com­prar nada.  Al con­tra­rio.  Su obje­tivo es vender.

Por otro lado, el público que asiste a con­ven­cio­nes sabe que le van a tra­tar de ven­der.  Por lo tanto va pre­dis­puesto a igno­rar dichos avances.

Ante esta dis­yun­tiva me di a la tarea de iden­ti­fi­car alguna estra­te­gia que le sirva al pro­fe­sio­nal para pene­trar este enjam­bre de ven­de­do­res y clien­tes ariscos.

La solu­ción la encon­tré en una adies­tra­miento titu­lado “Buil­ding Pro­fes­sio­nal Con­nec­tions” de la com­pa­ñía Lynda.com.  El mismo está a cargo del autor, ora­dor y adies­tra­dor nor­te­ame­ri­cano Dave Crens­haw.  He estado sus­crito a Lynda.com por años y sus adies­tra­mien­tos online son ver­da­de­ra­mente excelentes.

Según Crens­haw hay cua­tro pasos que debe­mos seguir para ase­gu­rar que nues­tros esfuer­zos de “net­wor­king” sean efec­ti­vos.  Nin­guno de los cua­tro es un des­cu­bri­miento reciente pero —asom­bro­sa­mente— la mayo­ría de la gente los ignora todos.

El pri­mer paso es comen­zar dando.  Como decía mi amigo estos even­tos sue­len reunir a los ham­brien­tos.  Los unos van a ven­der y los otros no quie­ren com­prar.  Y el que va en busca de “con­tac­tos” lleva moti­va­cio­nes egoístas.

En un ambiente así el que lleve algo que dar va a ser bien­ve­nido.  Ingé­niate algo que dar que sea ver­da­de­ra­mente útil.  Olví­date de los artícu­los pro­mo­cio­na­les.  ¿Por qué?  Por­que son cos­to­sos, la mayo­ría están tri­lla­dos y ter­mi­nan en los zafacones.

Regala algo que sea ver­da­de­ra­mente útil.  ¿Qué cosa?  Eso te lo dejo a ti.  Pero qué tal un folleto con con­se­jos para mejo­rar cual­quier aspecto de la vida per­so­nal o pro­fe­sio­nal de la gente.  ¿El tema?  Ese lo esco­ges tú.  ¿No eres bueno(a) escri­biendo?  Llámame.

Lo impor­tante es que sea útil. ¿Por qué?  Por­que así la gente lo va a con­ser­var.  Y si lo con­ser­van ¿a quién van a recordar?

Segundo, llama a la gente por su nom­bre.  Gene­ral­mente comen­za­mos una con­ver­sa­ción con un inter­cam­bio de nom­bres.  Sin embargo, la mayo­ría de noso­tros olvi­da­mos el nom­bre de nues­tro inter­lo­cu­tor des­pués de la segunda o ter­cera oración.

¿Sabes por qué?  Por­que la pala­bra más impor­tante para cada per­sona es su nom­bre. Por lo tanto, para la mayo­ría de la gente el nom­bre de su inter­lo­cu­tor no tiene impor­tan­cia.  El impor­tante es el suyo.

¿Y sabes cuál es la segunda pala­bra más impor­tante para la mayo­ría de la gente?  Si con­tes­taste “yo” estás en lo correcto.

Por lo tanto, en un mundo donde el ego­cen­trismo es la regla, la per­sona que se con­cen­tre en los demás va a ser memo­ra­ble por obligación.

Ter­cero, con­cén­trate en la per­sona.  ¿Te has fijado como hay per­so­nas que en medio de una con­ver­sa­ción están leyendo algún docu­mento, revi­sando los men­sa­jes de su celu­lar o sen­ci­lla­mente mirando a los cua­tro vien­tos?  ¿Cómo crees que se siente su inter­lo­cu­tor?  ¿Cómo te sen­ti­rías tú?

El otro día fui con mi esposa a almor­zar a un res­tau­rante. Al lado se sen­ta­ron dos hom­bres de nego­cios.  Uno de ellos pasó casi la hora entera hablando por su celu­lar.  En más de una oca­sión me sentí ten­tado a exten­der la mano, qui­tarle el telé­fono y echár­selo en la copa de agua.  ¡Ima­gina como se sin­tió la otra persona!

Con­cen­tra toda tu aten­ción en la otra per­sona.  Haz pre­gun­tas.  Escu­cha aten­ta­mente a las con­tes­ta­cio­nes.  Recuerda, para esa per­sona la segunda pala­bra más impor­tante es “yo”. Dale la impor­tan­cia que merece.  Prés­tale toda tu aten­ción y deja­rás una impre­sión posi­tiva y memorable.

Final­mente, man­tén con­tacto.  No pien­ses que ese pri­mer con­tacto te va a abrir “las puer­tas del reino”.  Eso sería como cono­cer a una mucha­cha bonita o a un mucha­cho guapo y pro­po­nerle matri­mo­nio ese mismo día.

Hay que darle segui­miento al asunto.  Cuando regre­ses a la ofi­cina envíale una pos­tal de agra­de­ci­miento dicién­dole lo mucho que te agradó cono­cerle.  No tra­tes de ven­derle nada.  Al con­tra­rio, si pue­des regá­lale algo adi­cio­nal que le resulte útil.  Para más infor­ma­ción sobre un sis­tema exce­lente de pos­ta­les y rega­los visita www.sendoutcardspr.com.

Aquí es impor­tante seña­lar que no debe­mos con­fun­dir valor y pre­cio.  El regalo puede que no te cueste nada y que aún así tenga un gran valor para la otra per­sona.  Un ejem­plo podría ser un enlace de Inter­net donde encuen­tre alguna infor­ma­ción que nece­site con urgen­cia.  A ti no te va a cos­tar nada y a él/ella le va a resol­ver un problema.

En el mundo —cada vez más conec­tado— que vivi­mos hoy en día, las per­so­nas se sien­ten cada vez más ase­dia­das.  Y ese ase­dio hace que creen cora­zas cada vez más impenetrables.

La manera de pene­trar esas cora­zas no es ele­vando el volu­men de nues­tros men­sa­jes ni su fre­cuen­cia.  Eso lo único que va a lograr es aumen­tar el nivel de ruido.  La manera es haciendo lo contrario.

Al reti­rar toda la pre­sión, y con­cen­trar­nos en las cosas que son del inte­rés de la otra per­sona, nos posi­cio­na­mos como seres “intere­san­tes” y logra­mos que la otra parte baje la guardia.

De ahí lo pró­ximo va a ser cul­ti­var la rela­ción y esta­ble­cer la confianza.

Recuerda, la gente hace nego­cios con aque­llos que le sim­pa­ti­zan e ins­pi­ran con­fianza.  Cual­quier otra cosa es mera­mente mer­ca­deo del siglo 20.

©2012, Orlando Mer­gal
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La Relación Entre el Programa de Asistencia Nutricional (PAN) y Las Redes Sociales

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Según el Depar­ta­mento del Tra­bajo y Recur­sos Huma­nos, Puerto Rico cuenta con un “Ejér­cito de Vagos”. ¡La Isla tiene una taza de par­ti­ci­pa­ción labo­ral (TPL) del 39.7%!

El pasado fin de semana el Comi­sio­nado Resi­dente de Puerto Rico, Hon. Jorge Pier­luissi habló sobre la posi­bi­li­dad de que la Isla expe­ri­mente una reduc­ción en los che­ques del PAN (Pro­grama de Asis­ten­cia Nutri­cio­nal) del 25%.  Esto ten­dría un efecto nefasto sobre la eco­no­mía —ya mal­tra­tada— de Puerto Rico.

Para mí, el tema del man­tengo, y sus efec­tos adver­sos sobre la psi­quis colec­tiva de nues­tro país, es mucho más impor­tante que los pro­pios efec­tos eco­nó­mi­cos que pudiera tener una con­trac­ción en este sec­tor de la economía.

¿Por qué?  Por­que la men­ta­li­dad de depen­den­cia detiene nues­tro pro­greso.  ¡Lo mismo sucede —en muchos aspec­tos— con las Redes Socia­les y los negocios!

Ya me parece que escu­cho a muchos de uste­des: “esta vez Orlando botó la bola”, “se vol­vió loco”.  ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra?

Per­mí­tanme expli­carle.  El que depende de dádi­vas —ven­gan de donde ven­gan— siem­pre va a estar a expen­sas del que las otorga.  Ese es el problema.

Cinco siglos de colo­niaje han con­ver­tido al puer­to­rri­queño en un “cache­tero” pro­fe­sio­nal.  Sin embargo, de lo que no se da cuenta esta gente, es de que los mis­mos sec­to­res que le dan este man­tengo tie­nen con­trol abso­luto sobre cada aspecto de sus vidas.  Son como mario­ne­tas en el espec­táculo de otro.

Lo mismo sucede con las redes socia­les.  Hoy en día muchas empre­sas vier­ten la mayo­ría de sus esfuer­zos en las redes socia­les.  ¿Por qué?  Por dos razo­nes.  Pri­mero por­que ahí es que está la gente.  Y segundo, por­que son gratis.

La pri­mera razón es per­fec­ta­mente com­pren­si­ble, aun­que se puede cues­tio­nar la men­ta­li­dad de la gente que fre­cuenta estos sitios.  Pero la segunda es la ver­da­de­ra­mente peligrosa.

Cuando una empresa pone la mayo­ría de sus “hue­vos” en las canas­tas de Face­book y Twit­ter está a expen­sas de los cam­bios —gene­ral­mente impre­vis­tos— que estas com­pa­ñías hagan a sus sis­te­mas.  Lo mismo sucede con Lin­ke­dIn, You­Tube y los demás sitios “gra­tui­tos” que exis­ten en la Internet.

Claro, la mayo­ría de la gente no piensa en estas cosas, como tam­poco leen el EULA (End User License Agree­ment).  Si lo leye­ran, des­cu­bri­rían que le entre­gan el alma al Dia­blo cuando uti­li­zan estos ser­vi­cios.  Y no hable­mos de los dere­chos de autor.  Ahí nada más hay mate­rial para varios artícu­los adicionales.

Ade­más, estos sitios no son gra­tis nada.  Todos colo­can anun­cios sobre nues­tro con­te­nido, lo pue­den modi­fi­car a su antojo y hasta deci­dir si lo publi­can o no.  Y como si eso fuera poco, le ven­den el agre­gado de los datos de sus usua­rios a com­pa­ñías de mer­ca­deo y publi­ci­dad para que luego los bom­bar­deen de todo tipo de ofer­tas comerciales.

Final­mente, —y esto ya lo he men­cio­nado antes en otras de mis entra­das— la plus­va­lía que genera nues­tro con­te­nido en tér­mi­nos de trá­fico y buena volun­tad pasa directa a los due­ños de estas redes socia­les.  Así tam­bién todo el tra­bajo que invir­ta­mos en desa­rro­llar nues­tra presencia.

¿Quie­res ver un ejem­plo vivo?  Fíjate en la con­fu­sión que existe con el nuevo modelo de “time­line” de Face­book y su apli­ca­bi­li­dad para las pági­nas de nego­cios.  ¿Y sabes qué es lo peor de todo?  Que cuando final­mente lo des­ci­fre la gente, no hay nada que impida que Face­book lo sus­ti­tuya por otra cosa.

Es como dis­pa­rarle a un blanco en con­ti­nuo movimiento.

El pasado 14 de marzo escribí una entrada titu­lada “Las Redes Socia­les No Son Otro Pla­neta” en la que argu­men­taba que el com­por­ta­miento de la gente en las redes socia­les no es muy dife­rente al que exhi­ben “en vivo y a todo color” en su vida coti­diana.  Qui­zás el único aspecto mejor es que no se matan unos a otros.

Por eso, vemos que la men­ta­li­dad de “cache­tero” tam­bién se mani­fiesta en la red.  El pro­blema es —al igual que en el caso de los che­ques del PAN— que el día que el amo decida qui­tarle el dulce, redu­cirle el dulce o modi­fi­carle el dulce, no van a poder hacer nada.

¿Qué hacer enton­ces?  De eso ya he hablado de sobra en entra­das ante­rio­res.  Lo pue­des bus­car si gus­tas.  En esta entrada mi único obje­tivo era demos­trar cómo el com­por­ta­miento de los pue­blos gene­ral­mente es con­sis­tente inde­pen­dien­te­mente del ren­glón que exploremos.

©2012, Orlando Mer­gal
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Puerto Rico Heineken JazzFest 2012… La Música Que Le Gusta a Dios

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Pre­pa­rán­do­nos para dis­fru­tar del último día del Puerto Rico Hei­ne­ken Jazz­fest 2012. Foto cor­te­sía de Félix Ayala (Guay­ciba). Dale “click” para verla grande.

¡El pasado jue­ves 29 de junio llo­vió con ganas!  Como a eso de las 11:00 de la mañana pare­cía que se había roto un tubo en el cielo.  Ese mismo día, a las 8:00 de la noche comen­zaba el Puerto Rico Hei­ne­ken Jazz­Fest 2012.  Y el Ser­vi­cio Nacio­nal de Meteo­ro­lo­gía llegó a pro­nos­ti­car hasta 70% de pro­ba­bi­li­dad de lluvia.

La cosa arrancó a las 8:00 en punto, con la música de José Here­dia, un joven talento puer­to­rri­queño del saxo­fón, a quien le enco­men­da­ron el honor y pri­vi­le­gio de darle inicio al fes­ti­val.  ¡Misión cum­plida!  ¡La puso en la China!  Como a las 9:30 subie­ron a escena Miche­lle Camilo y Gio­vanni Hidalgo, acom­pa­ña­dos del bajista cali­for­niano Lin­coln Goi­nes, y la cosa se elevó a la estratósfera.

Ah, y casi se me olvi­daba.  No llo­vió.  Ape­nas caye­ron unas llo­viz­ni­tas oca­sio­na­les para refres­car la noche.

El vier­nes la cosa lucía peor.  Desde tem­prano el cielo ama­ne­ció negro.  Cuando abrie­ron el por­tón a las 7:00 seguía negro.  ¡Ay, ay, ay!

Nue­va­mente a las 8:00 en punto arrancó la música. El pri­mero en subir al esce­na­rio fue Agus­tín Barreto, un vir­tuoso puer­to­rri­queño del bajo, que de inme­diato puso la cosa a moverse con su “Fusion Quar­tet”.  Luego dis­fru­ta­mos de un espec­táculo sin­gu­lar de las manos de la pia­nista madri­leña Ariadna Cas­te­lla­nos y su Fla­menco Jazz.  Y para cerrar la noche Dee Dee Brid­ge­wa­ter deleitó a la audien­cia con las can­cio­nes de Billy Holi­day, una de las can­tan­tes de Jazz más famo­sas de los Esta­dos Unidos.

¿Y la llu­via?  No dio ni para lle­nar un vaso.  ¡El Fes­ti­val iba bien!

El sábado la cosa ya lucía mejor.  El cielo ama­ne­ció medio nublado pero la llu­via bri­lló por su ausencia.

A las 8:00 en punto subió al esce­na­rio el trio de José Negroni, un pia­nista de Santa Isa­bel que ha reco­rrido el mundo junto a su hijo Nomar (bate­rista) y el bajista Josh Allen.  Y —como si eso fuera poco— este año tra­je­ron de refuerzo al mun­dial­mente famoso saxo­fo­nista Ed Calle.  Hmm hmm, per­dón, al doc­tor Ed Calle.

Como a las 9:30 de la noche subió a la tarima el home­na­jeado de este año, el bajista mexi­cano Abraham Labo­riel con su cuar­teto “Open Hands”.  Este señor toca a la velo­ci­dad de la luz.  Pero lo mejor de todo fue la humil­dad que irra­dia desde cada célula de su cuerpo. ¡Bravo Labo­riel!  ¡Bravo!

Para ter­mi­nar la noche subió a escena Pon­cho Sán­chez, como parte de una visita relám­pago a la Isla.  Como siem­pre impecable.

¿Y la llu­via?  Bri­lló por su ausen­cia.  ¡Ni una gota en toda la noche!

El domingo hizo calor.  El “wikén” de llu­via poco a poco se tornó en uno de sol; mucho sol.

Como de cos­tum­bre el Sin­di­cato de Jazz se reunió como a la 1:00pm, “debajo del palito”  a asar carne, tomar Hei­ne­kens y hacer un “post mor­tem” del Fes­ti­val.  La opi­nión era uná­nime.  El Puerto Rico Hei­ne­ken Jazz­Fest 2012  fue un palo.  ¿Y la llu­via?  Lo más bien, gracias.

Como a las 4:00 de la tarde entra­mos al anfi­tea­tro bajo un sol que le “ron­caba la mani­gueta”.  Los “nenes” de Ber­klee (como cari­ño­sa­mente le apoda la audien­cia) nos delei­ta­ron con su arte, de cara al sol y con un calor intenso.  ¡Qué bue­nos son!  En ellos se evi­den­cia la ver­da­dera razón de ser del Fes­ti­val.  ¡Bravo!

La última noche siguió con la par­ti­ci­pa­ción del pia­nista argen­tino Mario Par­mi­sano, quien junto a su trío deleitó a un audi­to­rio repleto con la música del ban­do­neo­nista y com­po­si­tor de Mar del Plata: Ástor Piazzolla.

El cielo estaba prís­tino.  Hasta se veían las estre­llas.  Enton­ces subió a escena el orgu­llo de España: Paco de Lucía.  Fran­cisco Sán­chez Gómez (su nom­bre de pila) y su grupo de vir­tuo­sos del fla­menco pusie­ron el esce­na­rio a vibrar con sus melo­días, cante jondo y baile fla­menco.  ¡Qué mejor manera de lan­zar su nueva gira!

¿Y la llu­via?  Lo más bien, gra­cias.  Luis Álva­rez y su grupo de tra­bajo pue­den des­can­sar tran­qui­los.  El Puerto Rico Hei­ne­ken Jazz­Fest 2012 fue todo un éxito, aun­que la ame­naza de llu­via les hiciera per­der el pelo todo el fin de semana.

La ver­dad es que a Dios le debe encan­tar el Jazz.  ¡Tener un fin de semana como el que tuvi­mos —a pesar de un pro­nós­tico de llu­via que llegó a alcan­zar el 70%— fue un ver­da­dero milagro!

Nues­tra feli­ci­ta­ción más sin­cera para el per­so­nal de Mén­dez y Com­pa­ñía, y los cien­tos de invo­lu­cra­dos que hacen de este evento un éxito cada vez mejor —año tras año.

Gra­cias tam­bién al com­pa­ñero fotó­grafo Félix Ayala —Guay­ciba— por las imá­ge­nes uti­li­za­das en este artículo.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es socio fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, con­sul­tor de comu­ni­ca­cio­nes y licen­ciado en rela­cio­nes públi­cas. Inf. 787–750-0000

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Informe Especial Revela “Los 25 Errores Más Comunes Que Cometen Los Comerciantes Pequeños Al Usar La Internet Para Su Negocio”

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informe especial

No te pier­das este informe espe­cial. Las ideas que incluye pue­den ayu­darte a eco­no­mi­zar mucho $$$.

Todo el que lleve algún tiempo usando la Inter­net para hacer nego­cios recuerda las veces que ha metido la pata.  ¿Por qué?  ¡Por­que no sabía!  Por­que la Inter­net evo­lu­ciona diariamente.

Para esta entrada quise hacer algo dis­tinto.  En lugar de escri­bir un artículo extenso que inclu­yera cada uno de los erro­res que he come­tido en mis 17 años usando la Inter­net, pre­ferí escri­bir un informe espe­cial —en for­mato PDF— en el que los deta­llo extensamente.

¿Cómo lo pue­des con­se­guir?  ¡Bién fácil!  Todo lo que tie­nes que hacer es visi­tar la siguiente direc­ción de Inter­net: http://www.25errores.com/internet. Una vez allí vas a ver un video corto (3 minu­tos) y un for­mu­la­rio a mano dere­cha.  Llena el for­mu­la­rio y en unos minu­tos reci­bi­rás el informe por correo electrónico.

Obviamente, los 25 erro­res míos no tie­nen que ser –nece­sa­ria­mente– los mis­mos que tú has come­tido.  Así que te exhorto a com­par­tir los tuyos con los lec­to­res de Pica­di­llo.  ¿Cómo?  Aña­diendo tus comen­ta­rios en la parte supe­rior dere­cha de esta entrada.

Para comen­tar, pri­mero ten­drás que regis­trarte.  Eso tam­bién es bien fácil.  Busca el “post-it note” ama­ri­llo en la parte supe­rior dere­cha de Pica­di­llo.  Dale clic y te lle­vará al for­mu­la­rio de regis­tro.  En unos segun­dos reci­bi­rás tu nom­bre de usua­rio y con­tra­seña.  Guár­da­los en un lugar seguro.

Ahora podrás comen­tar en cada entrada que desees.

La Inter­net evo­lu­ciona dia­ria­mente.  Y aun­que uno piense que “se las sabe todas”, siem­pre pode­mos apren­der unos de otros.

Que dis­fru­tes nues­tro “informe especial”.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es socio fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, con­sul­tor de comu­ni­ca­cio­nes y licen­ciado en rela­cio­nes públi­cas. Inf. 787–750-0000

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¿Cómo Leemos Online?

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como leemos online

La manera en que redac­ta­mos afecta nues­tra colo­ca­ción en los bus­ca­do­res y deter­mina si nos leen o no.

Uno de los erro­res más comu­nes que come­ten los redac­to­res cuando escri­ben para la Inter­net es escri­bir como lo hacen para el papel.  Ese lo come­ten los redac­to­res expe­ri­men­ta­dos.  Los menos expe­ri­men­ta­dos escri­ben como le habla­rían a sus pares.  De alguna manera supo­nen que si ellos entien­den lo que escri­ben los demás lo enten­de­rán también.

Tome­mos la cosa por par­tes y comen­ce­mos con la pri­mera pre­misa.  ¿Cómo lee­mos en la Inter­net.  ¿Quién lee lo que escri­bi­mos en la Internet?

Curio­sa­mente, el pri­mero que lee lo que escri­bi­mos para la Inter­net no es ni siquiera un ser humano.  Se trata de un pro­grama de compu­tador —deno­mi­nado robot o araña— que navega la Inter­net dia­ria­mente en busca de con­te­nido fresco y rele­vante.  ¿A quién per­te­ne­cen estos robots?  A Goo­gle, Bing, Yahoo! y a los cien­tos de moto­res de bús­queda más peque­ños que exis­ten en la Internet.

Si esos robots no leen tu con­te­nido nadie más lo hará.  ¿Por qué?  Por­que son ellos los que deter­mi­nan la colo­ca­ción de tu página en los resul­ta­dos de búsqueda.

Ahora, ¿cómo deter­mi­nan los moto­res de bús­queda el orden de los resul­ta­dos?  A base de fres­cura y rele­van­cia.  Cada motor uti­liza un algo­ritmo dis­tinto (más sobre esto en un momento) pero todos se basan en cuán reciente sea la infor­ma­ción y cuán rele­vante sea con res­pecto a los tér­mi­nos de búsqueda.

Algo­ritmo es mera­mente un “tér­mino de domingo” que uti­li­za­mos los exper­tos en estas cosas para des­cri­bir la fór­mula secreta que uti­li­zan los moto­res de bús­queda para medir fres­cura y relevancia.

La fres­cura es fácil de expli­car.  Mien­tras más reciente sea un con­te­nido más fresco es.  La rele­van­cia es un poco más com­pli­cada.  Cada vez que subimos un texto a la Inter­net los robots lo escu­dri­ñan para esta­ble­cer los tér­mi­nos de bús­queda que con­tiene y la fre­cuen­cia con la que apa­re­cen.  Por lo tanto, es lógico supo­ner que los redac­to­res de con­te­nido lo haga­mos tomando en cuenta estos tér­mi­nos.  Más aún, iden­ti­fi­ca­mos dichos tér­mi­nos y los pone­mos en orden de rele­van­cia antes de escri­bir la pri­mera palabra.

Luego de eso escri­bi­mos nues­tro texto uti­li­zando dichos tér­mi­nos en un orden prees­ta­ble­cido y de manera que le suene natu­ral al ser humano.  ¡Eso no es tan fácil como parece!

El redactor experimentado escribe para el denominador común menor.  Final­mente, si el texto es para una página de Inter­net regu­lar usa­mos pala­bras cor­tas, ora­cio­nes cor­tas, párra­fos cor­tos y viñe­tas (común­mente cono­ci­das como “bullets”).  ¿Por qué?  Por­que la gente en la Inter­net no lee.  El lec­tor de Inter­net esca­nea el texto en busca de un con­te­nido espe­cí­fico.  La única excep­ción a esa regla es el lec­tor de “blogs”.

Ahora explo­re­mos la segunda pre­misa.  ¿A quién le esta­mos hablando?  Los redac­to­res menos expe­ri­men­ta­dos escri­ben como si le habla­ran a sus pares.  Uti­li­zan poli­sí­la­bos como si estu­vie­ran en liqui­da­ción.  Las sími­les y metá­fo­ras llue­ven y el entre­lí­neas es la orden del día.  ¿El resul­tado?  Nadie entiende nada.

El redac­tor expe­ri­men­tado escribe para el deno­mi­na­dor común menor.  Cuando usa­mos pala­bras cor­tas, ora­cio­nes cor­tas, párra­fos cor­tos y viñe­tas redu­ci­mos el “Índice de Nie­bla” en nues­tros escri­tos (cono­cido en inglés como el Gun­ning Fog Index).

El Índice de Nie­bla es un tér­mino meta­fó­rico que se uti­liza para des­cri­bir el grado mínimo de esco­la­ri­dad que se nece­sita para enten­der un escrito en una sola lec­tura.  Por ejem­plo, es GFI para este escrito es de 14.1.  Eso quiere decir que está escrito para gente con dos años de uni­ver­si­dad.  Para que ten­gas una idea, yo siem­pre apunto para un GFI de octavo grado.

Mien­tras menor sea el GFI más fáci­les de enten­der serán nues­tros tex­tos.  Yo siem­pre le digo en todo de broma a mis clien­tes que hay que escri­bir para el “jar­di­nero”.  ¿Por qué?  Por­que si el jar­di­nero nos entiende, el gerente gene­ral nece­sa­ria­mente nos va a entender.

Expli­car los ele­men­tos de la fór­mula de Gun­ning va mucho más allá de los obje­ti­vos de esta entrada.  Pero basta con decir que la sen­ci­llez es uno de los ele­men­tos cla­ves si que­re­mos que nues­tros escri­tos sean efec­ti­vos.  Tam­bién hay que seña­lar que esta fór­mula fue desa­rro­llada para el idioma inglés.  Sin embargo, nos da una apro­xi­ma­ción bas­tante acer­tada en español.

Y hablando de efec­ti­vi­dad, hace un par de años publi­qué un DVD de dos horas de dura­ción titu­lado “Redac­ción Efi­caz” en el que explico todas estas téc­ni­cas —y muchas más— en gran deta­lle.  Te invito a que lo orde­nes y lo aña­das a tu biblioteca.

Tus lec­to­res te lo van a agradecer.

©2012, Orlando Mer­gal
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El autor es socio fun­da­dor de Accu­rate Com­mu­ni­ca­tions, con­sul­tor de comu­ni­ca­cio­nes y licen­ciado en rela­cio­nes públi­cas. Inf. 787–750-0000

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