10 Errores Al Usar La Internet Para Tu Negocio

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Evita estos 10 errores al usar la Internet para tu negocio.

Evita estos 10 errores al usar la Internet para tu negocio.

La Internet se ha vuelto esencial en el mundo de los negocios.  En muchos casos, el no tener una presencia allí equivale a no existir.  Sin embargo, hay una serie de errores que cometen muchas empresas, que pueden sabotear sus esfuerzos y ponerle un freno a su progreso.

He tratado de poner estos errores en algún orden lógico, pero lo cierto es que cualquiera de ellos que cometas, desde el primero hasta el último, puede costarle caro a tu organización.

1. Concentrar Todo Tu Esfuerzo En Las Redes Sociales — Cuando le preguntaron a Willie Sutton —el notorio asaltante de bancos norteamericano— por qué asaltaba bancos, su contestación fue: “porque ahí es que está el dinero”.

A muchas personas le han hecho creer que, porque las redes sociales reúnen un número cada vez mayor de personas, las oportunidades de ganar dinero también van a ir en esa dirección.  Sin embargo, esos mismos que profesan esa nueva “fiebre del oro” son incapaces de demostrar resultados empíricos que confirmen sus alegatos.

Si en algo podemos estar de acuerdo es en que las redes sociales reúnen muchas pupilas.  Y si quieres que te vean, tienes que estar allí.  Pero eso no quiere decir que pongas todos tus ‘huevos” en una sola canasta.  Porque además, el que hace eso está construyendo en terreno de otro.

Yo sé que el hecho de que sean “gratis” las hace más atractivas todavía.  Pero créeme, luego de haber vivido un poco, uno aprende que a veces las cosas que aparentan ser gratis son en realidad las más costosas.

2. No Tener Una Página De Internet — El destino final de tus esfuerzos de Internet no debe ser una dirección en las redes sociales.  Debe ser una página de Internet en la que tú o tu empresa controlen todo el contenido.

Tus esfuerzos en las redes sociales deben estar dirigidos a atraer nuevos clientes y llevarlos a tu página de Internet.

3. No Tener Un Dominio En La Internet — Tu dominio es tu cara ante el mundo. Es tu dirección en la Internet.  Es el equivalente a tu número de teléfono comercial en el mundo de los negocios de antaño.

Por ejemplo, yo tengo una serie de propiedades en la Internet que van desde mi página de Internet de negocios, hasta mi blog, mi podcast, mi página de entrevistas, mi página sobre turismo y un sinnúmero de esfuerzos adicionales.  ¿Pero sabes qué? También tengo el dominio www.orlandomergal.com. ¿Sabes por qué?  Porque no importa en el proyecto en el que yo me involucre la gente me va a recordar por mi nombre.

Y no sólo tengo www.orlandomergal.com, sino que también tengo www.orlandomergalmartinez.com, además de los dominios —con uno y dos apellidos— para mi esposa y mis tres hijos.  Los primeros dos apuntan a mi página principal www.accuratecommunications.com y los otros están inactivos.

¿Sabes por qué?  Porque a pesar de todo lo mecanizada que se ha vuelto nuestra vida, en última instancia todo se reduce a “seres humanos hablando con seres humanos”.  Los negocios los hace la gente, no las máquinas.

Eso quiere decir que a la hora de la verdad, cuando la gente no recuerde nada más, van a escribir tu nombre en Google a ver qué le sale.  Además, en el futuro los dominios “.com” van a ser un lujo, así que hay que agarrarlos ahora.

Todos tus esfuerzos de Internet deben dirigir al internauta hacia tu página no hacia las redes sociales.

Todos tus esfuerzos de Internet deben dirigir al internauta hacia tu página no hacia las redes sociales.

4. Poner Tu Dominio o Tu Cuenta De “Hosting” En Manos De Otro — Este error lo comete la gente todos los días.  Contratan a un “experto” para que le diseñe su página de Internet.

El “experto” le dice que lo primero que hay que hacer es registrar un dominio y abrir una cuenta de “hosting”.  Como dijimos, el dominio equivale a tu dirección en la Internet y la cuenta de “hosting” es el lugar donde van a vivir los archivos de tu página de Internet.

Entonces el “experto” le dice: “no te apures, yo me encargo de todo y después te facturo”  ¿Y sabes lo que sucede casi siempre?  Que registra el dominio y el “hosting” a su nombre.

Un tiempo más tarde te disgustas con el “experto” y lo primero que te va a decir es: “vete si quieres, pero el dominio es mío”.  ¿Y sabes qué?  ¡No hay corte en el mundo que lo obligue a entregártelo!

De hecho, esta es una de las primeras banderas rojas que puedes usar para identificar a un suplidor tramposo.  Cuando yo le diseño un sitio a alguien lo primero que hago es registrar el dominio y el “hosting” a su nombre y bajo su tarjeta de crédito.  De ese modo, si surgen desavenencias en el futuro, sencillamente le entrego las contraseñas y le deseo lo mejor.

5. Comprar Anuncios En Google Ads — Esta te la explico facilito.  ¿Sabes por qué es un error?  Porque los internautas no le hacen caso.

A principios de la década de los 90’s, cuando comenzaba la Internet, los publicistas buscaron maneras de obtener ganancias de lo que entonces era un medio nuevo.  Y como todos estaban aprendiendo, decidieron extrapolar lo que habían hecho por años en el mundo del papel.

El problema es que con el pasar del tiempo la Internet dejó de ser novedad.  ¿Recuerdas cuando America Online usaba aquella frase famosa “You’ve Got Mail!”?  Cuánta gente corre a su cliente de correo electrónico cada vez que reciben un nuevo correo electrónico hoy en día?

Pues de igual manera hemos aprendido a ignorar los anuncios en la columna derecha de Google, Bing y Yahoo.  Y los americanos hasta le tienen un nombre de lo más graciosito. Le llaman “banner blindness”, queriendo decir que el usuario ni siquiera se percata de que están ahí.

6. No Utilizar Los Servicios De Un Productor De Contenido — A medida que la Internet ha evolucionado, los distintos motores de búsqueda —como Google, Bing y Yahoo—han  atemperado sus algoritmos para evitar que los usuarios los engañen.

Durante los primeros años de la Internet los motores de búsqueda primitivos funcionaban a base de palabras claves. La persona que diseñaba la página usaba una serie de “metatags” (indicadores) para decirle al motor de búsqueda de qué trataba la página.

Con el pasar del tiempo surgió una nueva especialidad llamada “SEO” (search engine optimization)  que consistía en construir la página de tal manera que los motores de búsqueda la colocaran favorablemente.

Claro, no todos los expertos en SEO eran personas éticas, así que comenzaron a idear maneras de engañar a los motores de búsqueda.

Hoy los motores de búsqueda ignoran casi todos los metatags y en su lugar clasifican cada página a base de su contenido.  Por lo tanto, la única manera de lograr una buena colocación hoy en día es a base de contenido “fresco y relevante” que contenga las palabras claves correctas, en el lugar correcto, en el orden correcto y en la proporción correcta.  Y eso es lo que hace un productor de contenido.

El blog tiene que estar al centro de tu esfuerzo de Internet. Si no te consideras productor de contenido contrata a uno.

El blog tiene que estar al centro de tu esfuerzo de Internet. Si no te consideras productor de contenido contrata a uno.

7. No Tener Un Blog — La mejor herramienta para lograr una buena colocación en los motores de búsqueda hoy en día es el blog.  ¿Sabes por qué?  Pues porque los blogs se basan puramente en contenido.

Cada entrada de blog —siempre y cuando esté producida correctamente— actúa como un pequeño anzuelo en el agua.  Y después de un tiempo el productor de contenido astuto va a tener cientos de anzuelos, cada uno optimizado para atraer a un lector en particular.

Claro, para lograr eso hay que escribir de una cierta manera.  Hay que identificar y usar las palabras claves correctas, en el orden y cantidad correctas, y —encima de todo eso— tiene que sonar natural al oído.

Y aunque no lo creas, de eso es que tratan —en mayor o menor grado— los cambios más recientes al algoritmo de Google llamados Panda, Penguin y Hummingbird.

8. No Usar Video — ¿Sabes cuál es el buscador más grande y poderoso del mundo?  Esa es fácil.  Seguramente pensaste: “Google”.  Pero, ¿sabes cuál es el segundo?  Si pensaste en Bing o Yahoo, te equivocaste.  Si dijiste “YouTube”, diste en el clavo.

Claro, no todos somos artistas de televisión.  De hecho, muchos de nosotros tenemos “una cara para radio”.  Pero hay muchas maneras de utilizar video en tu página o blog sin estar apareciendo en cámara constantemente.

Lo importante es que cuando usamos video correctamente vamos a crear el doble de tráfico.  ¿Por qué? Pues porque primero vamos a llevar el tráfico hasta nuestro video y luego lo vamos a pasar de ahí a nuestra página de Internet.

Si tu página no es “responsiva” estarás renunciando a más de la mitad de tu tráfico.

Si tu página no es “responsiva” estarás renunciando a más de la mitad de tu tráfico.

9. No Atemperar Tu Página Al Mundo Móvil — ¿Sabías que casi el 60% de las personas que acceden la Internet hoy en día lo hacen desde un dispositivo móvil?

Por lo tanto, nuestra página o blog tiene que ser capaz de ajustarse al tipo de dispositivo que nuestro visitante utilice para accederla.  A eso se le llama “responsive design”.  Y no sólo tiene que ver con el diseño del sitio mismo, sino con los distintos elementos que utilicemos.

Por ejemplo, si utilizas ilustraciones llenas de texto pequeño no se van a leer bien desde un teléfono inteligente.  Lo mismo va a suceder con el texto de tus videos de YouTube.

10. No Desarrollar Una Lista — ¿Sabes quien visita tu blog, escucha tu podcast o ve tus videos?  Si no sabes, ¿para qué los produces?

Desde comienzos del siglo 20 (sí, el siglo pasado) los expertos en mercadeo directo sabían que el dinero está en la lista.  Si no buscas una manera efectiva de recoger al menos los nombres y las direcciones de correo electrónico de las personas que visitan tu sitio, tus esfuerzos van a ser en vano.

Claro, como dijimos hace un rato, la gente recibe tanta porquería hoy en día a través de su correo electrónico que muchos se muestran renuentes a divulgarlo con facilidad.

Para eso lo mejor es preparar una oferta en la que la persona se beneficie de algo si provee su información.  Y la mejor manera de hacer eso es mediante un mecanismo conocido como un “autoresponder”.

Un “autoresponder” recoge una información predeterminada y le envía correos electrónicos a cada integrante de la lista automáticamente.  Primero le envía lo que le prometimos en la oferta y luego le envía lo que queramos enviarle.

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Claro, la clave aquí está en no abusar de la confianza del suscriptor, porque de lo contrario comenzarán a llover las solicitudes de que los eliminemos de la lista.

Para información adicional o ayuda desarrollando tu estrategia de Internet, comunícate conmigo al 787-750-000 o al 787-306-1590.

©2014, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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