Arte Libre… ¿Bendición o Pesadilla?

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PressPausePlay es un documental sobre esperanza, temores y la cultura digital. Si te dedicas a producir contenido para la Internet no te lo debes perder

PressPausePlay es un documental sobre esperanza, temores y la cultura digital. Si te dedicas a producir contenido para la Internet no te lo debes perder

 

La semana pasada hablamos sobre los proyectos SOPA y PIPA, y de la amenaza que presentaban para el ambiente democrático de la Internet.  Esta semana quiero hablarles sobre un documental de aproximadamente hora y media de duración que está tomando por asalto la Internet.  Se titula “PressPausePlay” y lo puedes ver más adelante en esta entrada.

El documental explica cómo la tecnología digital —particularmente durante los pasados diez años— ha sido el elemento liberador que ha permitido que artistas de todo tipo puedan difundir su obra sin la necesidad de intermediarios.  Algo que quieren evitar —a como de lugar— los propulsores de SOPA y PIPA.

El documental reúne algunas de las mentes más privilegiadas del mundo de la música, el espectáculo, el cine y el mercadeo. Entre estos: el gurú estadounidense del mercadeo Seth Godin, el mogúl estadounidense de la tecnología Sean Parker, el músico y compositor islandés Olafur Arnalds, el músico y fotógrafo estadounidense Richard Melville Hall, mejor conocido por su nombre artístico de Moby, además de decenas de expertos y artistas de múltiples disciplinas.

Según plantean estos expertos, la tecnología no es más que una herramienta en constante evolución que sirve para darle alas a la creatividad del ser humano.  El productor de contenido se vale de esta herramienta para moldearla a su antojo y darle rienda suelta a sus ideas.  Sin embargo, demasiada tecnología propicia un alto nivel de cacofonía que desemboca en la mediocridad.

De repente todos los conjuntos comienzan a sonar igual, el arte gráfico se torna repetitivo y comenzamos a ver los mismos efectos en cada video.  ¿Por qué?  Porque es fácil.  Porque es barato.  Porque está al alcance de cualquiera.  Cuando eso sucede el ciclo regresa al principio y lo importante comienza nuevamente a ser la idea.

Según Seth Godin el concepto de industrializar el arte fue un fenómeno del siglo 20.  Antes de eso el artista producía una obra con el interés primordial de expresar una idea.  Aquellos que eran verdaderamente buenos ganaban fama y fortuna; a veces.  A los mediocres los filtraba el proceso mismo.

Hoy en día cualquiera se hace llamar artista.  Producimos obras perfectas.  Las ajustamos y afinamos “bit por bit” hasta que le arrancamos todo hálito de vida.  La honestidad, la emoción y las ideas las reemplazamos con uniformidad y conformidad.

¿Por qué?  Porque “la industria” lo prefiere así. El objetivo es crear un “producto” que sea replicable y mercadeable.  Al concentrar la mayor parte del esfuerzo en ”el proceso”, la mayoría de la ganancia se queda en manos de los dueños de ese proceso, y no en manos del artista.

La propagación de la tecnología digital llegó para liberalizar la creación artística.  Es cierto que con esa libertad ha aumentado considerablemente el “ruido”.  También es cierto que da más trabajo que nunca separar la paja del grano.  Pero no es menos cierto que en todas partes del planeta hay millones de artistas en ciernes —en todas las disciplinas— produciendo todo tipo de obras por una fracción de lo que le hubiera costado hace 10 años.

Ya no están obligados a pagar el “peaje” que antaño le imponían los emporios del arte.  Los artistas de hoy publican sus trabajos en la Internet para consumo del planeta entero.

Finalmente, si en algo coinciden todos los entrevistados es en que el mundo del arte está en plena evolución.  Las maneras de “monetizar” ese nuevo modelo todavía están en desarrollo.  Y por supuesto, los defensores del modelo anterior se están aferrando con uñas y dientes a los paradigmas anteriores.

También coinciden en que la moneda franca dentro de este nuevo escenario es la idea.  La tecnología no es más que un mero accidente.  El cincel de antaño ha sido reemplazado por el rayo láser de hoy.  Y ese a su vez será reemplazado por el “no se qué” del mañana.

©2012, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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