¿De Quién Es La Culpa?

Share
Cada vez es mayor la cantidad de gente que le está diciendo adiós a su conexión de cable.

Cada vez es mayor la cantidad de gente que le está diciendo adiós a su conexión de cable.

Esta mañana, como todos los días, abrí los ojos y agarré el iPad para dar una “vueltita” por las varias páginas de noticias que suelo visitar.  Estuve un ratito en El País, en el New York Times, en Techcrunch, en USA Today, y hasta le di una mirada a El Nuevo Día para enterarme de la “mogolla” local.

Allí me llamó la atención una noticia titulada Internet Está Matando El Cable TV. El tema central de la noticia era que las pobres compañías de televisión por cable están perdiendo negocio ante las nuevas alternativas más económicas que están disponibles a través de la Internet.

La mera premisa me pareció tan absurda que el poco sueño que me quedaba se me fue de inmediato.  ¡Eso no es cierto!  Las compañías de televisión por cable están perdiendo clientes por causa de las propias compañías de televisión por cable.  Las alternativas que ha procurado el cliente no son más que la respuesta a las décadas de servicio malo.

En los Estados Unidos surgió un movimiento llamado “cable cutters” o “cut the cable” (dependiendo a quién le preguntemos) hace casi una década.  Claro, para aquel entonces no existían Netflix, ni Hulu+.  Pero existía el DVD.

Un gran número de gente comenzó a comprar las temporadas enteras de sus series favoritas en DVD.  Y luego de verlas sencillamente las vendían en eBay.  Eso creó un mercado secundario de DVDs que todavía está pujante.  ¿No me crees?  Ve ahora mismo a eBay para que veas la cantidad de DVDs que encuentras sobre el tema que sea.

La llegada de Netflix, Hulu+ y otras no fue más que el agente catalítico que aceleró la caída de las compañías de televisión por cable.  Y no olvidemos que cuando hablamos de televisión por cable hay que incluir a las que utilizan platillos encima de las casas, porque el modelo de negocios es básicamente el mismo.  Lo único que varía es el sistema de distribución.

Una Breve historia de la televisión por cable…

Estoy seguro de que la mayoría de la audiencia de Picadillo no va a recordar los inicios de la televisión por cable en Puerto Rico.  ¿Pero saben qué?  Yo los recuerdo perfectamente.

A comienzos de los 70’s fui a llevar una parranda navideña en el área de Villa Nevárez.  Recuerdo que en la casa tenían el más reciente adelanto tecnológico.  Tenían CableTV.

Así se llamó la compañía original y comenzó con un puñado de canales.  Mira si tenían poca programación que había un “canal de la hora” que no era más que una cámara mirando constantemente a un reloj de pared.

Con el tiempo los canales fueron aumentando.  Primero añadieron los “networks”: ABC, NBC y CBS.  FOX vino luego. También añadieron canales religiosos y de compras; muchos canales religiosos y de compras…

Para esa época ya la sociedad puertorriqueña estaba dando sus primeros visos de descomposición y la gente empezó a buscar maneras creativas de robarse la señal.  Ya la cajita aquella dorada, que meramente le hacía un “scrambling” a la señal, no era suficiente.  Así que introdujeron las cajas grandes con selector de canales.

Pero todavía la televisión por cable tenía una ventaja.  Si te limitabas a la programación básica podías ver la señal sin un decodificador y repartirla a cuantos televisores tuvieras en la casa.

Eso se acabó en agosto del 2012.

¿Cuál ha sido el problema?

Durante sus cuarenta y pico de años de existencia las compañías de televisión por cable han buscado constantemente la manera de cobrarnos más y darnos menos.  ¿Cómo lo han logrado?  Ofreciendo cada vez más canales religiosos, de compras y de programación vieja.  Ah, y no olvidemos la ensarta de comerciales que nos endilgan entre segmentos.

Mientras tanto el mundo ha ido cambiando.  El consumidor ha ido ganando acceso a más opciones en todos los renglones.  Y en el caso de la televisión no ha sido la excepción.

La gente quiere flexibilidad, quiere variedad y quiere la alternativa más costo eficiente.

Y este no es un fenómeno que haya afectado únicamente a la televisión por cable.  A la industria del disco le sucedió exactamente lo mismo.  De momento el consumidor podía comprar únicamente la canción que le gustaba sin tener que pagar por un álbum lleno de “relleno”.

El “Tipping Point”

Por sólo $99 puedes tener acceso a una gran cantidad de programación inteligente.

Por sólo $99 puedes tener acceso a una gran cantidad de programación inteligente.

En inglés, el “tipping point” se refiere al momento exacto en que algo cambia.  Para mí fue en agosto del año pasado cuando OneLink se empeñó en endilgarle una maldita “cajita” por televisor a cada cliente.  El mismo día que cambiaron la señal a digital yo llamé para darlo de baja.  Lo mismo hicieron una infinidad de clientes.

¿Y qué hice?  Pues me compré un AppleTV y me suscribí a Netflix y a Hulu+.  Hoy en día veo Netflix por Internet, recibo DVDs por correo, veo Hulu+, YouTube y iTunes.  Lo único que tengo que confesar que echo de menos es el canal 51 de España.  Y aún ese lo puedo ver por la Internet cuando me parezca.

El problema con estas compañías de televisión por cable es que asumen una actitud retrógrada, anacrónica y cavernaria.  En el mundo de hoy el control absoluto está en manos del consumidor y ellos son capaces de agarrase hasta de un clavo caliente con tal de no perder el poco control que les queda.

El cliente está harto de la programación vacua, los comerciales incesantes y las restricciones crecientes.  La gente quiere ver lo que quiera, cuando quiera y sin interrupciones.

¿Suena idealista?  Quizás.  Pero eso es lo que hay.

Las alternativas son cada día mayores.

Las alternativas son cada día mayores.

Lo único que está manteniendo a esta gente de pie es la ignorancia.  Todavía hay una infinidad de gente que no sabe que estas otras alternativas existen.  Además, para mucha gente existe una barrera tecnológica.

Lo mismo sucede con los podcasts.  La mayoría de la gente no solamente no sabe lo que es un podcast, sino que no entienden cómo escuchar uno.  Y por causa de esa ignorancia se pierden de una plétora de programación inteligente.

Para que tengan una idea, yo produzco un programa titulado Hablando de Tecnología y lo transmito semanalmente a través de la Internet.  ¿Pero saben qué?  La mayoría de la gente que me escucha son de otros países.  La gente de Puerto Rico prefiere escuchar la mogolla local.

Pues con la televisión pasa lo mismo.  Aunque no lo crean la mayoría de la gente que manda a instalar televisión por cable solamente ven la programación local.  ¿Y por qué lo hacen?  Para tener una mejor señal… ¡Uhú!

No pierdan de vista que, según los estudios, en Puerto Rico solamente el 10% de la gente es bilingüe.  Pues eso les debe dar una idea del interés que van a tener en ver programación en inglés.

Para terminar, a mi no me sorprende en nada que las compañías de televisión por cable estén perdiendo clientela a diestra y siniestra.  Lo que me podría sorprender, si acaso, es que no la hayan perdido antes.

Y no entremos siquiera en el modelo de “publicidad mediante interrupción” que se han empeñado en continuar utilizando.  Porque ese no es más que un clavo más de los que vamos a usar para cerrar su ataúd.

A estas compañías no les queda más que una salida.  Tienen que revisar por completo su paradigma.  Tienen que adaptarse a los cambios.  No pueden seguir echándole la culpa a otros.

Como dicen los jóvenes de hoy “a llorar pa’ maternidad”.

©2013, Orlando Mergal
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

logo-linkedIn

Enlace para bookmark : Enlace permanente.

No se admiten más comentarios