El Duende Boricua

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Hace más años de los que me gustaría contar, cuando estudiaba mi maestría en comunicación, un profesor nos enseñó que la percepción es realidad. De primera intención esto resulta difícil de tragar. Sobre todo, cuando analizamos que la percepción siempre está basada en una opinión. Pero lo cierto es que en la mente de cada uno de nosotros la percepción que tenemos sobre un objeto, una situación o una persona es nuestra realidad.

Esta mañana estaba trabajando en la oficina como de costumbre cuando se acercó mi hijo para que viera un nuevo video que está circulando en YouTube. El título es “El Duende Boricua” y la verdad es que pinta un cuadro “patético” del trabajador puertorriqueño.

De inmediato Zoraida arguyó que el video pinta un cuadro sesgado del puertorriqueño y que probablemente cumple con alguna agenda política. ¿Y sabes qué? Tiene razón dos veces. Sí está sesgado y sí lleva carga política. Pero en honor a la verdad, ¿acaso no has conocido a algún puertorriqueño que sea como “el duende boricua”?

Con el pasar del tiempo esta imagen de vagos, cuponeros y velagüiras se ha ido entronizando en nuestra mentalidad de pueblo. Y el problema es que nos hace daño. ¿Por qué? De nuevo, porque la percepción es realidad.

En unos casos es más que percepción. Basta darse la vuelta por cualquier campo o urbanización de Puerto Rico y vamos a ver hombres —perfectamente hábiles para el trabajo— bebiendo cerveza, jugando billar y apostando a los caballos a cualquier hora del día.

¿Qué imagen piensas que pintan estos puertorriqueños en la mente del turista? ¿Qué imagen piensas que pintan en la psiquis colectiva del propio boricua?

Ciertamente, el problema es uno muy complejo y no lo vamos a solucionar en una entrada de blog. Pero no haría daño pensar en las repercusiones que tiene un video como este y lo mal que habla del puertorriqueño como ciudadano del mundo.

Mientras el gobierno gasta millones en campañas de publicidad queriéndole hacer ver al turista que Puerto Rico es una especie de paraíso terrenal, nuestra realidad grita a toda voz que la Isla se está viniendo abajo.

Me dio mucha pena ver este video. No por lo que dice sino por lo que no dice; por lo que está entre líneas. El duende boricua es un estereotipo. De eso no hay duda. Pero para muchos representa al trabajador puertorriqueño.

Ya es tiempo de que empecemos a repensar a Puerto Rico. Es tiempo de que admitamos nuestros problemas, unamos voluntades y le busquemos soluciones afirmativas y concretas.

Y eso no se logra con campañitas. Se logra cambiando la realidad. Se logra con educación. Se logra con adiestramiento. Se logra con sana administración. Se logra con el tiempo.

Y una vez la realidad cambie —a nivel micro— la percepción comenzará a cambiar a nivel macro, y el único desempleado será el duende boricua.

©2011, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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