Nos Convertimos En Lo Que Pensamos

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Esta mañana conversaba con un amigo sobre la manera en que los medios afectan la psiquis colectiva de un pueblo. Basta con visitar el sitio de Internet de cualquiera de los pocos rotativos que le quedan a Puerto Rico y nos vamos a cargar de energía negativa.

La mayoría de las noticias son malas. Lo mismo sucede en la televisión y en la radio. En el caso de esta última el caso es todavía peor. No importa cuál de las ciento y pico de emisoras AM que hay en la Isla uno sintonice, van a estar hablando de la misma cosa. La prensa investigativa es casi inexistente en nuestro país. Parece que todos se levantan en la mañana y salen corriendo con sus grabadoras hacia el Capitolio.

Todos cubren lo mismo. Todos dicen lo mismo. Es como un disco rayado.

Recientemente terminé de repasar “El Secreto Más Extraño” de Earl Nightingale, una grabación que ha afectado positivamente las vidas de millones de personas. No se trata de algo nuevo. De hecho, el señor Nightingale murió hace ya algún tiempo. Pero su mensaje es tan válido hoy como cuando lo grabó en el 1956.

En el libro Nightingale habla sobre un estudio en el que se siguió de cerca la trayectoria de 100 individuos desde los 25 años de edad hasta los 65. Al finalizar el estudio uno era rico, 4 eran financieramente independientes, 5 estaban trabajando todavía y 54 vivían en la pobreza. Lo curioso del caso es que si se hiciera un estudio similar hoy en día los resultados serían similares.

¿A qué se debe esta distribución tan sesgada del éxito?

Earl Nightingale

Earl Nightingale

Según Nightingale hay que comenzar con la definición misma del éxito. Para él “el éxito era la realización progresiva de una idea valiosa”. En otras palabras, la gente exitosa se mueve constantemente hacia una serie de metas.

Este tipo de comportamiento requiere valor. Hay que ser capaz de enfocarse en algo a pesar de lo que opinen los demás. Ahora, según Nightingale lo opuesto al valor no es necesariamente la cobardía. Lo contrario es la conformidad.

La mayoría de la gente no camina hacia meta alguna. Sencillamente siguen a los demás. Y lo peor de todo es que no siguen a la gente con metas. Siguen a los conformistas. Estos son los que se levantan todos los días, leen la prensa, escuchan las noticias y repiten como el papagayo “esto está malo”. Son los ciegos siguiendo a los ciegos.

¿Y sabes qué? Basta con que lo repitan lo suficiente y se convierte en realidad. ¡Su realidad!

Y esto nos lleva a lo que Nightingale estableció como “la llave del éxito”. La llave del éxito está en establecernos metas. La gente que se establece metas triunfa porque saben a dónde van.

Pero la cosa no se queda ahí. La gente que se establece metas las alcanzan en la medida en que se visualicen alcanzándolas. En otras palabras “nos convertimos en lo que pensamos”.

Pero, ¿será en realidad así de fácil? Bueno, no exactamente. No basta con levantarnos un día y pensarnos millonarios. Hay que trabajar duro. Pero la semilla original está en la idea; en visualizarnos logrando algo. Ah, y antes de que lo preguntes, el éxito no necesariamente se mide en metálico.

Un medallista olímpico es exitoso. Un estudiante de honor es exitoso. Un músico de calibre mundial es exitoso. Un maestro con vocación es exitoso; un policía comprometido, un bombero, un artesano, un pintor… cualquiera que alcance la excelencia en su andar por la vida —adinerado o no— es exitoso.

Hasta un político honesto es exitoso, aunque nos parezca un oxímoron.

Pero, ¿qué tienen todos en común? Se levantan cada día con un objetivo. Se esmeran por mejorar su ejecución continuamente. Nunca se rinden. Nunca se conforman. Siempre hay algo que les resta por hacer.

Este no es un concepto nuevo. En el siglo III antes de Cristo el filósofo griego Virgilio dijo “podemos porque creemos que podemos”. Marco Aurelio, el gran emperador romano dijo: “la vida de un hombre nace de sus pensamientos”. Benjamín Diraeli dijo: “todo le llega al hombre que espera. El ser humano con un propósito definido no puede más que alcanzarlo”. Ralph Waldo Emerson dijo: “el hombre se convierte en lo que piensa todo el día”. William James dijo: “el descubrimiento más importante de mi generación es que el ser humano puede alterar sus circunstancias con sólo alterar sus pensamientos”. El doctor Norman Vincent Peale dijo: “si pensamos en términos negativos tendremos resultados negativos y si pensamos en términos positivos tendremos resultados positivos”. Wiliam Shakespeare dijo: “nuestras dudas nos traicionan y, por temor al fracaso, hacen que perdamos lo que pudiéramos haber alcanzado”. Y George Bernard Shaw dijo: “la gente siempre le echa la culpa de su fracaso a las circunstancias. Yo no creo en las circunstancias. La gente que triunfa es aquella que se levanta y busca las circunstancias que desea. Y si no las encuentra, las crea”.

Lo curioso de este concepto es que lo contrario también es cierto. La gente que no piensa en nada se convierten en nada. Pasan por la vida como marionetas, haladas por los hilos de otros.

Por eso es tan importante controlar lo que le alimentamos a nuestra mente. Los expertos en computadoras usan una frase que ilustra perfectamente este concepto: “garbage in, garbage out”.

Nightingale también exploró este concepto. Pero en lugar de utilizar la metáfora del computador utilizó la de una finca. Según él la mente humana es como una finca. Produce lo que sembremos. A la tierra no le importa qué tipo de semilla plantemos. Si sembramos maíz nos dará maíz. Si sembramos guineos nos dará guineos. Y si sembramos malojillo nos va a dar malojillo.

La mente humana hace lo mismo. Si sembramos metas y pensamientos positivos nos va a devolver maneras de alcanzarlas. Si sembramos desesperanza y desilusión cosecharemos fracasos.

Por eso es tan dañina la mentalidad derrotista que se ha apoderado del puertorriqueño; porque perpetúa el fracaso.

No hay duda de que Puerto Rico enfrenta problemas graves. Y es cierto que no existen soluciones mágicas. Pero el problema tiene solución. Porque si no la tuviera dejaría de ser un problema.

¿En lugar de repetir “esto está malo” por qué no repetimos “cómo lo arreglo”?

Aquellos de ustedes que me conocen hace tiempo saben que soy fanático de Tony Robbins y sus técnicas de Programación Neurolingüística. Pues Robbins también concuerda con Nightingale sobre el poder de la mente. El también arguye que nos convertimos en lo que pensamos.

Pero Robbins lleva la cosa un paso más allá. Para él la clave para sembrar pensamientos positivos en nuestra mente está en las preguntas que nos hagamos.

Una de las características principales del cerebro humano es que es incapaz de dejar una pregunta sin contestar. Basta con que nos preguntemos algo y nuestra mente nos va a dar una respuesta. Claro, si le preguntas algo como: ¿por qué esto siempre me sucede a mí? Probablemente nos conteste: “porque eres un(a) idiota”.

En otras palabras, la calidad de las preguntas que nos planteemos va determinar la calidad de las contestaciones. En lugar de preguntarnos: “¿por qué esto siempre me pasa a mí?” por qué no preguntarnos: “¿cómo puedo resolver esto para que no me suceda más?”.

Puerto Rico está en un momento que requiere mucho pensamiento. No es momento de calcar soluciones. Es momento de sentarnos todos a pensar en lo que queremos lograr, en lo que nos lo impide en este momento y en lo que tendríamos que hacer para llegar a la meta.

Lo contrario es la inacción. Lo contrario es seguir atentos a los medios, lamentándonos. Lo contrario es seguir siendo marionetas. Lo contrario es seguir hundiéndonos.

Los chinos tienen una filosofía a la que le llaman “el yin y el yang”. Básicamente se refiere a que toda adversidad viene acompañada de una oportunidad. En medio de toda esta catástrofe económica hay gente que se está haciendo rica. De hecho, esta mañana escuché que en medio de la debacle económica las corporaciones norteamericanas están registrando los mejores resultados en su historia.

¿Hasta cuándo vamos a seguir lamentándonos? Alguien se está beneficiando de todo esto. ¿Por qué no tú?

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PD. Te incluí una copia del audiolibro de Earl Nightingale en la entrada como cortesía del video club de YouTube. Te invito a que lo escuches.

©2013, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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Un comentario

  1. José Julio Balmaceda

    En la misma línea de pensamiento, estimado Orlando, sería óptimo ejercicio el hecho de restarle audiencia a los medios tradicionales, empezando por el descomunal apoyo publicitario que siguen acumulando en desmedro de la Prensa Alternativa -como BizNet Media- que se desvive por apostar a las neuronas. Pura comunicación social y cero masas… Quizás, en este intento de alta dignidad informativa, nos toque morir de pie… pero no vivir arrodillados. Tema de simposio, querido amigo, tema de simposio… Y en términos de futuro venturoso justo ahora, cuando la soga aprieta, tal vez nos vaya mejor quitando del escudo al cordero echado para insertar un rotundo guaraguao… a imagen y semejanza del águila norteña con sus garras preñadas de flechas. ¡Amén!

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