En La Internet Nada Es Gratis

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Las ofertas “gratis” en la Internet siempre vienen con algún tipo de amarra.

Las ofertas “gratis” en la Internet siempre vienen con algún tipo de amarra.

¿Eres de esas personas que se suscriben a cuanto servicio “gratuito” aparece en la Internet? ¿Piensas que verdaderamente son gratis? ¿Te has preguntado alguna vez cómo puede sobrevivir una compañía regalando su producto o servicio?

Esta semana leí que el gigante de la informática Google va a eliminar la versión gratuita de Google Apps, el grupo de aplicaciones online que incluye: correo electrónico, calendario, directorio, aplicaciones para producir documentos y 5GB de espacio de almacenaje. Ahora el costo anual va a ser de $50 por usuario.

Facebook también anunció recientemente que va a comenzar a cobrar por los fan pages de compañías privadas.

Pero independientemente de que te cobren o no un cargo anual, o mensual, la realidad es que ninguno de estos servicios online es verdaderamente gratis.  Lo que no pagas con dinero lo pagas con información.  Y la información muchas veces es más valiosa que el propio dinero.

Cuando te suscribes a una red social como Facebook, LinkedIn, Google+ o MySpace (sí, esta red de antaño está haciendo un regreso triunfal) les provees una serie de datos que —de manera aislada— no parecen mucha cosa. Primero, le provees tu dirección de correo electrónico. Segundo, le concedes datos demográficos como tu edad, género, nivel educativo, puesto de trabajo y años de experiencia. Y finalmente, le informas sobre tus características psicográficas cuando hablas de lo que te gusta leer, los deportes que practicas y los grupos a los que te unes.

¿Qué piensas que hacen estas compañías con toda esa información?  Después de todo el EULA (End User License Agreement) de cada una de estas redes afirma que no divulgarán tus datos “personales”. Tú lo leíste, ¿verdad?

No divulgar tus datos personales se refiere a no decir “aquí está la información de Juan del Pueblo”.  Sin embargo, al agregar la información de múltiples usuarios suceden dos cosas: primero, se torna mucho más valiosa, y segundo, deja de ser personal.

De repente tenemos una lista de hombres, entre las edades de 35-45, con grado de maestría y que ganan entre 60 y 80,000 dólares.  ¿Piensas que a alguien en el mundo del mercadeo le podría interesar una lista así? ¿O qué tal una lista de mujeres, solteras, entre las edades de 25 y 35, con grado universitario y que ganen entre 35 y 50,000 dólares?

La idea de utilizar listas en el mercadeo directo viene de finales del siglo 19.

La idea de utilizar listas en el mercadeo directo viene de finales del siglo 19.

El concepto de crear listas no es nuevo. Desde finales del siglo 19 los pioneros del mercadeo directo compraban listas para enviar sus ofertas comerciales. Estas listas eran de suscriptores de una u otra publicación, según el producto que desearan mercadear.

Hoy en día, con el progreso de la tecnología, es posible conseguir listas catalogadas por género, edad, educación, ingresos y tipos de productos que han comprado en los últimos 30 a 180 días.  Mientras más bajo sea el número de días, se dice que la lista está más caliente.

Los expertos en ventas y mercadeo han sabido por años que el mejor momento de vender algo es cuando la persona acaba de comprar.  Por ejemplo, imagina una compañía que venda cubiertas de lona para automóviles. ¿Piensas que le interesaría una lista de personas que acaben de comprar un auto en los últimos 30 días?

Pero en el mundo online la cosa va mucho más allá. La mayoría de las páginas de Internet están plagadas de anuncios colocados a base de contexto.  ¿Qué quiere decir eso?  Quiere decir que los anuncios sobre zapatos van a aparecer únicamente cuando el cibernauta busque algo relacionado a zapatos.

Otro ejemplo de anuncios colocados a base de contexto lo vemos en YouTube. ¿Has notado que cada día son más y más la cantidad de anuncios que aparecen encima de los videos de YouTube?  Muchas compañías producen sus videos promocionales, los colocan en YouTube e insertan un poco de HTML en su página de Internet.  ¿Y cuál es el resultado? El video se ve en su página, sí. Pero también se ven los anuncios de sus competidores. Además, es una violación del EULA, por lo que YouTube lo puede retirar en cualquier momento.

Por último tenemos las páginas de noticias.  Las más primitivas están plagadas de “banners” que los internautas hemos aprendido a ignorar.  Pero las más sofisticadas colocan la publicidad dentro del contenido en forma de menciones, colocación de productos y anuncios fundidos con el contenido.  El mejor ejemplo de esto son los reportajes de las grandes cadenas de noticias norteamericanas, que colocan anuncios dentro de los reportajes y no permiten que le demos hacia adelante al video.  Si quieres ver el reportaje, te tienes que “chupar” el anuncio.

Lo importante en todos estos ejemplos es que comprendas que en la vida no hay nada gratis, y en la Internet tampoco. Detrás de cada una de estas páginas lo que hay  es corporaciones cuyo único objetivo es obtener ganancias. Por lo tanto, cada vez que nos “regalan” algo nos lo están cobrando de alguna manera.

©2012, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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