Año Nuevo… ¿Y Ahora Qué? La diferencia entre “resoluciones” y “sueños”

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Sonaron las doce. El bolón de Times Square cayó. Explotaron los petardos. El mundo sigue girando. ¿Y ahora qué?

¿Te has preguntado alguna vez qué tienen de diferentes las 12:00 de la medianoche de un año y las 12:01 del año siguiente? ¿Por qué es que los seres humanos le damos tanta importancia a ese momento preciso y no hacemos lo mismo a las doce de la noche de cada día?

Y entonces están las resoluciones de año nuevo… esos sueños de dicha, bienaventuranzas y buena voluntad que rara vez se cumplen. ¿A qué se debe que no se materializan? ¿Por qué es que vemos tantos equipos para hacer ejercicios aparecer, como por arte de magia, en en las páginas de eBay y Craiglist por ahí por el mes de mayo?

¿Por qué es que el ingreso de la mayoría de la gente no aumenta significativamente de un año a otro? ¿Por qué siguen fumando, no bajan la barriga, no dan el viaje de sus sueños, no estudian la carrera que se proponen… en fin, no logran casi ninguna de sus “resoluciones” de año nuevo?

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La razón es sencilla… porque no existe tal resolución. Lo que existe es un sueño.
Una resolución implica una meta. Para lograr una meta tiene que existir un plan y una fecha objetivo. De lo contrario lo que tenemos es un sueño.

Tomemos de ejemplo los equipos para hacer ejercicios. No importa si se trata de un plan P90x, un Total Gym, una gran bola inflable o una mera cuerda elástica. Si no te estableces una meta no vas a lograr nada.

Un ejemplo de una meta sencilla sería “bajar 25 libras durante los próximos 60 días”. No obstante, dicho así tan chulo suena hasta romántico. Logralo… esos ya son otros 20 pesos.

Una manera más clara —y mucho más alcanzable— de establecer esa misma meta sería decir: “voy a bajar 5 libras semanales”. Primeramente, suena más fácil. Por lo tanto, se nos hace más fácil convencernos de que lo podemos lograr. Pero no sólo es más fácil sino que representa 40 libras, en lugar de 25, en los mismos 60 días. ¡Haz el cálculo y verás!

Al minimizar la meta la hacemos lucir más alcanzable. Y lo mejor de todo es que, aún cuando no lleguemos a las 40 libras, de seguro sobrepasaremos las 25 que nos proponíamos inicialmente.

Eso me lleva a un elemento adicional que es importantísimo. Las metas tienen que ser “alcanzables”. Si te trazas de meta ganar el Daytona 500, y nunca has guiado ni un go-cart, las probabilidades de que lo logres serán ínfimas. Por lo tanto, tu meta puede ser ambiciosa pero tiene que ser realista.

No importa lo ambiciosa que sea tu meta, la clave para alcanzarla conlleva cuatro pasos:
* Establecer lo que te propones lograr (qué)
* Establecer para cuándo quieres lograrlo (cuándo)
* Trazar un plan de acción (cómo)
* Tomar acción

Fíjate que con esta fórmula sencilla no tienes que esperar al primero de enero para trazar tus resoluciones. Puedes hacerlo en cualquier momento del año. Lo importante es que traces el qué, cuándo y cómo de lo que te propones lograr, te lances a lograrlo y te ciñas al plan.

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Hay pasos adicionales que puedes tomar, como medir tu progreso a lo largo del proceso para asegurarte de que vas en la dirección correcta. También puedes identificar personas o circunstancias que te ayuden a alcanzar tu objetivo. El trazo y la consecución de metas es un proceso del que se han escrito libros enteros.

Pero los pasos clave —nuevamente— son cuatro:
* Establecer lo que te propones lograr (qué)
* Establecer para cuándo quieres lograrlo (cuándo)
* Trazar un plan de acción (cómo)
* Tomar acción

El primer paso es el más fácil porque a todos nos encanta soñar. Pero los otros tres son los que diferencian los sueños de las metas verdaderas.

¿Ya sabes lo que quieres lograr este año? ¿Ya sabes para cuándo? ¿Sabes cómo lo vas a hacer? ¿Ya empezaste?

¡Feliz Año Nuevo!!!

©2017, Orlando Mergal, MA
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications,
Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de
media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de
Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.
Inf. 787-750-0000 • 787-306-1590

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Errores Comunes En Nuestro CV y Cómo Evitarlos

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Errores comunes en nuestro CV y cómo evitarlosMuchas veces, a pesar de nuestra excelente preparación profesional, nuestros currículos u hojas de vida no demuestran nuestras capacidades de la mejor manera y, la mayoría de las veces, por esa razón no logramos conseguir el trabajo al que nos postulamos. Los directores de recursos humanos no suelen ser los únicos que desaprueban algún tipo de error en una aplicación, nuestro futuro jefe también suele tomar en cuenta estos errores. No importa en qué área vayas a entrar, nuestro currículo siempre será la mejor carta de presentación que tenemos en nuestra vida profesional, por lo que debemos evitar a toda costa estos errores tan comunes:

  • Un CV con un número infinito de páginas. Si eres un recién graduado, más de una página es mucho y más de dos es un exceso. Si una persona con más de 20 años de experiencia puede resumir todo en una sola página, tú también puedes.
  • Incluir cada una de las calificaciones obtenidas en la universidad. La única que vale la pena mencionar y solo en casos muy específicos ya que depende del campo laboral es la calificación obtenida en el Trabajo de Grado o Tesis.
  • Exagerar en la sección de “habilidades”. En la era digital en la que vivimos es bien visto hacer de todo un poco, pero no debemos exagerar colocando absolutamente todo lo que sabemos hacer en un CV. Las habilidades se deben filtrar dependiendo de la posición a la que nos estamos postulando. No es lo mismo colocar “excelente manejo de redes sociales” para un diseñador web que para un contador.
  • Exagerar en la descripción de cargos anteriores. Con una breve reseña de las actividades que realizaste en tu cargo es más que suficiente.
  • No tomar en cuenta al lector. Es recomendable tener varios tipos de currículos si quieres darle un nuevo rumbo a tu carrera profesional. Debes tomar en cuenta tipo de letra, color, tamaño, orden las secciones. Se recomienda elegir diseños sobrios para postularse en empresas una industria un poco más estable y diseños un poco más llamativos para aplicar a un puesto de trabajo más creativo.
  • No colocar tu nombre en el nombre del documento. Muchas veces, debido a la costumbre de actualizar tan a menudo nuestro CV, olvidamos que la persona que lo va a recibir tiene en su correo miles de diferentes currículos de otros candidatos, es por eso que recomendamos guardar el archivo como CV_nombre y apellido.
  • No enviarlo en formato no editable. Es de suma importancia enviarlo en este tipo de formato, puede ser en PDF, ya que sea cual sea el dispositivo digital que usarán las personas para abrirlo, se leerá perfectamente. Es completamente inaceptable seguir enviando currículos en formato Word.
Aprende a preparar un resumé y a tener una buena entrevista

Siguiendo estos simples consejos conseguirás llamar la atención de los reclutadores y tendrás mejores posibilidades de quedar seleccionado para ese puesto que tanto deseas. Si es necesario, contrata a un diseñador profesional para que tu CV resalte aún más, siempre es bueno invertir para asegurarse buenos resultados.

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Lic. Marianna Fajardo / NEUVOO
Telf.: +1 514652332 int. 081
Email: marianna.fajardo@neuvoo.com

Esquizofrenia Digital… Un Mal Del Siglo 21

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Esquizofrenia Digital 01¿Es posible ser un esquizofrénico digital y no saberlo? ¿Podemos exhibir una serie de comportamientos relacionados con la locura digital y no necesariamente estar afectados de la mente en la vida real?

Uno de los síntomas principales de la esquizofrenia tradicional es el hablar solo. En la Internet sucede lo mismo. Y como nos recordó Albert Einstein hace décadas, hacer lo mismo una y otra vez, y esperar resultados diferentes, es síntoma seguro de locura. Sin embargo, a diario vemos como hay personas que hablan solas en las redes, día tras día, y piensan que están logrando algo. ¿No es eso acaso una especie de locura digital?

El 18 de mayo del 2012 la red social Facebook celebró su primer IPO (Initial Public Offering). Dicho en buen castellano la organización pasó de ser una compañía privada a una corporación basada en acciones. A la persona común este cambio no le dijo nada, pero para los conocedores supuso cambios profundos en la manera de funcionar de esta empresa.

El primer cambio fue uno de responsabilidades. En una empresa privada la responsabilidad mayor es para con la gerencia. En una corporación es para con los accionistas. ¿Qué diferencia supone eso? Pues sencillo, en una corporación el objetivo principal es producir ganancias para los accionistas. No es satisfacer al cliente. No es mantener a los empleados contentos. Es producir ganancias. Los otros son métodos para facilitar —si acaso— el objetivo principal.

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Así las cosas, en diciembre del 2013 vimos las primeras consecuencias de ese cambio en la estructura financiera de Facebook, cuando cambiaron radicalmente el algoritmo que hace funcionar su sitio. De la noche a la mañana sólo un 2-5% de las personas que le hubieran dado “like” a una página o persona verían lo que publicara. Si el usuario quería que lo viera un por ciento mayor tenía que pagar. ¿Y cómo le llamaron a esta nueva forma de pago? Pues le llamaron un “boost” pero en realidad no es otra cosa que “pay-to-play”.

Desde entonces hemos visto esta nueva modalidad regarse a muchas otras redes sociales. Si no pagas tu contenido solo lo ve un puñado de gente.

En los motores de búsqueda ha venido sucediendo algo similar desde mucho antes. A menos que tengas un conocimiento vasto de “search engine optimization” (SEO, por sus siglas en inglés) la probabilidad de que la gente encuentre tu página de Internet, tu blog o tu podcast son mínimas. ¿Y qué otra opción te queda? Pues anuncios pay-per-clic, claro. Por eso la mayoría de las propiedades de Internet son en realidad “rótulos en el desierto” que reciben una cantidad anémica de visitas.

¿Cuál es la supuesta solución?

Esquizofrenia digital 02Para la mayoría de la gente lo más obvio es pagar. No deja de sorprenderme como una gran cantidad de gente le da “boost” a todo lo que publican en Facebook, con el único objetivo de que los demás vean las nimiedades que publican. Y sé que este comentario va a suscitar críticas, pero: ¿cómo es posible que haya gente que le de “boost” a comentarios de chismes o politiqueros como si se tratara de “literatura universal”? ¡Dios mío! Hay que ver la mierda a la que la gente le da “boost”.

En Google sucede algo similar. La gente coloca anuncios, sin saber lo que hacen, y luego se preguntan por qué son inefectivos. ¿Y cómo lo hacen? Pues de la misma manera que lo hace mucha gente en los medios impresos. Sencillamente miran lo que hace la otra gente y lo imitan. Son el ejemplo perfecto de aquello de: “los ciegos siguiendo a los ciegos”.

Déjame darte un flash noticioso. El hecho de que coloques anuncios en Google, y la gente llegue por primera vez a tu propiedad en la Internet (asumiendo que tengas esa suerte), no garantiza que vayan a comprar lo que vendes o llamar a tu oficina. A eso se le llama “conversión” y es un paso separado de la secuencia de ventas.

Lo único que logra tanto “boost”, y tanto anuncio pagado, es elevar el nivel de ruido y que la gente preste menos atención todavía. Vivimos en un mundo en el que todos gritan y nadie escucha. La esquizofrenia digital es la orden del día…

Pero Hay Una Alternativa

Piensa en esto. ¿Si te estuvieras muriendo de cáncer, y un estudio de 200 páginas de la Organización XYZ detallara un tratamiento que de seguro te curaría, lo leerías? ¡Por supuesto! Seguramente devorarías cada punto y cada coma. ¿Por qué? Pues porque la gente gravita hacia aquello que le beneficia.

Hace casi una década que propuse una cura para la esquizofrenia digital. Y lo hice aquí mismo en Picadillo. Esa cura es el “contenido fresco y relevante”. Fíjate bien que “contenido” no es sinónimo de llenar la Internet de bits inútiles. Eso sólo le añade al ruido. Para que el contenido contribuya a mejorar la Internet tiene que ser “fresco” y “relevante”.

Analicemos por un momento el significado de estos dos adjetivos. “Fresco” significa que exploremos el tema de una manera nueva. De lo contrario será más de lo mismo y los algoritmos de Google lo enviarán a la Siberia digital.

A diario vemos como la gente coloca enlaces a noticia tras noticia en las redes sociales como si los demás fuéramos tan imbéciles que no las pudiéramos encontrar. El resultado es una larga correa a la que la mayoría de nosotros le pasamos por encima sin hacerle caso.

Uno por cientoCasi nadie escribe contenido original. De hecho, el 21 de marzo del 2013 publiqué una entrada titulada “Soy Del 1%” en la que hablaba de un estudio reciente de Google que revelaba que menos del 1% del contenido que se publicaba en la Internet para esa época constituía contenido “fresco y relevante”. Hoy en día, con el nivel de ruido que existe en la Internet, yo me atrevería a apostar que es menos todavía.

Producir “contenido fresco y relevante” nos da la oportunidad de llegar a un público ávido de consumir dicho contenido. Y al igual que en el ejemplo del cáncer van a leer cada punto y cada coma, van a escuchar cada minuto de audio o mirar cada escena de nuestros videos. La clave está en que el tema sea de su interés.

El otro día escuchaba una charla de la década de los 80s del famoso redactor comercial norteamericano Gary Halbert. Halbert hablaba del espacio perdido en los periódicos al usarse como vehículos de distribución de anuncios tradicionales. Las ideas de Halbert sobre este tema eran my distintas a las de la mayoría de sus compañeros de profesión de la época. No obstante, la historia lo reconoce como uno de los redactores comerciales más exitosos de los Estados Unidos.

Gary Halbert

Gary Halbert

Halbert decía que los periódicos eran un medio ineficiente porque gran parte de su espacio de anuncios era “espacio perdido”. Decía que colocar un anuncio en un periódico era un “esfuerzo perdido” a menos que la persona que lo viera tuviera la necesidad específica que atiende nuestro producto. También decía otras cosas sobre los anuncios en periódicos pero seguir en esa dirección convertiría esta entrada en un tratado sobre “mercadeo directo”.

Lo importante es que para que un mensaje sea efectivo tiene que haber una relación directa entre el tema del mensaje y la necesidad del lector. Eso es lo que lo hace “relevante”. Halbert lo decía un poco distinto. El decía que lo único que hace falta para vender un producto es una “muchedumbre hambrienta”.

Ahora que sabemos lo que es “contenido fresco y relevante”, la próxima pregunta sería: ¿cómo lo podemos usar para reducir la esquizofrenia digital?

La Cura Para La Esquizofrenia Digital

Si sabemos que la cura para la esquizofrenia digital es producir “contenido fresco y relevante” y presentárselo a un público ávido de consumirlo, entonces la pregunta obligada va a ser: ¿cómo se hace eso?

Pues esa es la parte fácil y difícil a la vez. Es fácil porque lo único que tienes que hacer es identificar un tema que te apasione y encontrar una audiencia a la que le apasione también. Y es difícil por las mismas razones.

Mano controlando una marionetaLa mayoría de la gente transita por la vida como marionetas, haciendo caso a lo que otros le dictan y moviéndose en la dirección que otros establecen. Y por cierto, eso no lo digo yo. Lo dijo Robin Williams en “Dead Poets Society”. Somos muy pocos los que nos hemos detenido a evaluar quienes somos, qué nos gusta, para que somos buenos y hacia dónde nos gustaría transitar. A eso se le llama individualismo. Pero también se le llama madurez.

Si te propones producir contenido que resulte “fresco y relevante” ese debe ser tu primer paso. Tienes que evaluar tus intereses, tus fortalezas y tus debilidades hasta encontrar un espacio en el que puedas contribuir al bienestar de los demás.

Si detestas escribir, no publiques un blog. Si eres torpe al hablar, no produzcas un podcast. Y si tienes “una cara para la radio”, no lances un canal de YouTube. Hazle un favor a la Internet y no te inmoles entre bits.

Pero hay más… como dicen en los “infomerciales” de medianoche. Tiene que existir una necesidad. Si vas a hablar sobre las tortugas marinas tiene que existir un grupo de gente a la que le apasione ese tema. De lo contrario hablarás en la soledad. Y a eso, nuevamente, se le llama: “esquizofrenia digital”.

Hay muchas maneras de medir el interés por un tema. Puedes medirlo a nivel local, regional, nacional o internacional mediante encuestas. A eso se le llama investigación directa.

También puedes hacerlo de forma indirecta mediante la página de Amazon, la herramienta para identificar palabras claves de Google, la herramienta Google Trends y hasta los buscadores mismos de Google y Bing. La metodología exacta va más allá de los objetivos de esta entrada, pero si te gustaría conocerla a fondo te puedo asesorar privadamente a través del 787-750-0000.

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Lo importante es determinar si existe un interés marcado por el tema que nos proponemos abordar antes de abordarlo. De ahí, lo próximo será “Escribir, Hablar o Mostrar La Cara”, y esa es una decisión que debes tomar a la luz de tus habilidades.

En lo personal a mí me gusta escribir, aunque reconozco que a la mayoría de la gente (sobre todo en Puerto Rico) no le gusta leer. De hecho, me sorprendería que alguien de la Isla haya llegado hasta aquí para enterarse del comentario.

También me gusta hacer audio. Y eso es bueno porque la mayoría de la gente prefiere escuchar. Escuchar requiere menos esfuerzo de parte de la audiencia y nos da acceso directo al oído de miles de personas. Ese acceso directo e irrestricto es un privilegio precioso que muy pocos entienden o valoran.

El video… eso ya es otra cosa. En primer lugar el video exige más equipo, más trabajo y más tiempo para producirlo bien. Todo eso se traduce en costos. Además, el video exige atención casi absoluta para consumirlo, mientras el audio permite escucharlo a la vez que hacemos otra cosa.

Y finalmente está el efecto “Hollywood”. La gente mide el valor de nuestros videos por la vara impuesta por Hollywood. Y esa es una vara difícil de alcanzar sin una cara de “galán de telenovelas” y con recursos limitados.

De cualquier modo, esas son las únicas tres maneras de producir contenido “fresco y relevante” y romper con la “esquizofrenia digital”. Tienes que “Escribir, Hablar o Mostrar La Cara”. Lo otro es seguir perdiendo el tiempo en las redes sociales y ser parte del ruido.

©2016, Orlando Mergal, MA
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications,
Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de
media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de
Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.
Inf. 787-750-0000 • 787-306-1590

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