Pirámide De Necesidades Para Producir Un Buen Video

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camarografoEn días pasados me llegó uno de esos correos electrónicos que desde que uno lo abre sabe que tiene la intensión de venderle algo. Sin embargo, este correo hablaba de algo que me llamó la atención. Trataba de un programa para aprender a producir video.

He estado produciendo video para mis clientes desde comienzos de la década de los 90’s, pero aún así —como yo no soy de esos que juran que lo saben todo— le eché un vistazo a ver de qué trataba.

La mayoría de lo que cubre el curso yo lo he sabido por décadas, pero hubo un concepto que me gustó porque ilustra lo que verdaderamente tiene importancia al momento de producir un video sobre el tema que sea.

El moderador del programa (el señor James Wedmore) hizo una analogía entre la pirámide de necesidades desarrollada por Abraham Maslow en el 1943 y la pirámide desarrollada por él sobre lo que verdaderamente es importante a la hora de crear un programa de video.

Jerarquía de necesidades de Abraham Maslow

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Según Maslow, los seres humanos seguimos una jerarquía de necesidades. Y mientras no hayamos satisfecho nuestras necesidades fundamentales (las que están en la base de la pirámide) no vamos a darle importancia a las que están más arriba.

Así también, a la hora de producir un programa de video, hay una jerarquía de necesidades que deben satisfacerse para que nuestra producción sea exitosa. De lo contrario vamos a terminar con un “reguero” de imágenes, música y efectos que no van a lograr el resultado esperado.

jerarquía de necesidades para producir un buen video.

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En la base de la pirámide está el contenido. Y cualquier eco que esto le produzca a los lectores de Picadillo, por la prédica que he llevado durante varios años sobre el contenido “fresco y relevante”, es pura coincidencia.

El contenido determina el valor que va a tener nuestro video en términos educativos, informativos o de entretenimiento. Es el elemento principal del programa y contesta la pregunta “what’s in it for me” en la mente del que ve el video.

Para producir contenido de calidad tenemos que hacernos la siguiente pregunta: ¿qué queremos que concluya la persona que vea nuestro video? Luego de eso vamos a crear un bosquejo siguiendo el siguiente formato:

  1. La promesa (qué va a aprender o a conocer el que lo vea)
  2. Por qué es importante
  3. Establecer autoridad (qué me califica a mí para explicárselo)
  4. Enseñarle o explicarle
  5. Repetir lo explicado
  6. Llamado a la acción

Obviamente vamos a añadir el contenido que haga falta para satisfacer cada uno de estos 6 puntos. Luego de eso vamos a usar ese bosquejo —nuevamente añadiéndole el contenido que sea necesario— para escribir un libreto. Éste debe estar escrito preferiblemente en primera persona singular, utilizando palabras cortas, oraciones cortas y párrafos cortos. En otras palabras, debe sonar como que estamos conversando con el espectador.

Y aquí voy a revelar un secreto que pocas personas conocen. La persona promedio enuncia alrededor de 125 palabras por minuto cuando conversa a un ritmo normal. Eso quiere decir que un libreto de 5 minutos debe contener alrededor de 625 palabras.

Moraleja: “Cada palabra en un libreto debe hacer una función. De lo contrario sobra”.

lo-primero-es-la-redaccion-300pxDe ahí, lo próximo será desarrollar un guión. La diferencia entre un libreto y un guión es que el guión se divide en dos columnas. En la derecha va a ir lo que dice el libreto y en la izquierda van a ir las descripciones de las distintas escenas que van a acompañar dicho libreto.

Al completar esta etapa cualquier persona con un poco de imaginación podrá “ver” el video en su mente sin siquiera haberlo filmado.

Una vez tengamos el guión en mano vamos a pasar a la etapa de producción. Muchas personas cometen el error de comenzar a filmar de inmediato, y ese es un error fatal. Antes de filmar hay que estar seguros de satisfacer tres necesidades importantes.

el-sonido-es-mas-importante-que-la-imagenLa primera es el sonido. La mayoría de la gente tolera pietaje mediocre pero casi nadie tolera sonido malo. Nunca uses el micrófono que viene integrado en la cámara. Utiliza micrófonos externos. Y fíjate bien que dije “micrófonos”.

Regularmente yo utilizo dos micrófonos para cada persona: un “lavalier” y un “shotgun”. El lavalier es el micrófono que vemos en los noticiarios de televisión y que se coloca regularmente en la solapa o en la corbata de nuestro sujeto. El “ shotgun” es un micrófono ultradireccional que se coloca en un soporte, fuera del área que ve la cámara, y justo sobre la cabeza del sujeto.

¿Por qué dos micrófonos? Porque en caso de que uno falle siempre tendremos la grabación del segundo.

El ambiente también es importante. Escucha “cómo suena la habitación” vacía antes de comenzar a grabar. ¿Hay eco? ¿Hay alguna nevera o acondicionador de aire cerca? Nuestros oídos son instrumentos maravillosos que regularmente cancelan todos esos ruidos –asistidos por el cerebro. Pero nuestros micrófonos no tienen cerebro. Ellos van a grabar todo lo que haya presente.

Finalmente, es importante que no haya teléfonos celulares o audífonos Bluetooth cerca del área de grabación. Regularmente estos aparatos producen una serie de pulsaciones que utilizan para “parearse” y los equipos de grabación las captan al vuelo.

el-video-es-practicamente-lo-ultimoLuego del sonido lo próximo importante es la calidad de la imagen. Pero fíjate bien que dije “la calidad de la imagen”. No dije la cámara. El primer elemento importante para una buena imagen es la iluminación. De hecho, cualquier productor que sepa lo que está haciendo puede crear un video de calidad hasta con un iPhone, provisto de que sepa iluminar sus escenas correctamente.

Obviamente, el propósito de esta entrada no es cubrir todo lo que se estudia en un curso de iluminación, pero basta con decir que la iluminación típica se basa en cinco fuentes de luz (no lámparas): la principal, la de relleno, la de pelo y las dos de fondo. Y antes de que lo preguntes, sí, hasta a los calvos se le coloca una luz de pelo.

El término “luz de pelo” es uno creado por los fotógrafos porque describe la luz que ilumina la “coronilla” de sus sujetos. Pero técnicamente el nombre verdadero es “luz de separación”. ¿Por qué? Porque tiene el efecto de separar a nuestro sujeto del fondo.

¿Y qué se hace con los calvos? Se le pone un poco de polvo para que no le brille la cabeza.

Ahora, como te dije, no pretendo convertir esta entrada en un curso de iluminación. Pero cuando te dije cinco fuentes de luz —y no cinco lámparas— me refería a que frecuentemente podemos lograr el mismo efecto en exteriores con la luz del sol y un par de reflectores. Es cuestión de saber lo que se está haciendo.

De ahí lo próximo es usar una buena composición. En fotografía (y en video) el término composición se refiere al lugar dónde colocamos cada elemento dentro de nuestro recuadro. Y al igual que la iluminación, hay libros enteros sobre ese tema.

Y finalmente —dentro del tema de la calidad de nuestra imagen— viene el tema de la cámara. Y la realidad es que hoy en día casi cualquier cámara digital reciente, de alta resolución, es capaz de producir una imagen más que aceptable. Aquí es mayormente cuestión de gustos y presupuestos. Pero —de nuevo— en la Internet hay miles de videos que lucen espectaculares y fueron tomados con un iPhone.

Ahora, eso sí, si vas a usar una cámara digital asegúrate de que grabe a tarjetas digitales y en un formato que tu computador pueda leer. De ese modo te economizarás el paso de “capturar” el pietaje.

Capturar el pietaje se refiere a reproducir el pietaje en tiempo real dentro de la cámara para que nuestro computador lo grabe al disco duro. Y como te podrás imaginar, si terminas con 8 ó 10 horas de pietaje para una producción vas a tener que dedicarle 8 ó 10 horas más para capturarlo al disco duro. Ugh.

El cuarto elemento importante al producir un video es el lugar de producción. Generalmente éste establece el ambiente. Algunos ejemplos pueden ser el librero detrás del abogado, las radiografías detrás del médico o el gimnasio detrás del atleta. Lo importante es que no distraiga al que ve el programa ni introduzca problemas de iluminación o de acústica.

Obviamente, si quieres mantener la cosa sencilla puedes usar un fondo de color.

Por último, el quinto y último paso es la edición. Y aquí si que no va a haber sustituto para la experiencia. El productor experimentado toma exactamente lo que necesita, lo ilumina correctamente de la primera vez, toma varios ángulos y distintas composiciones, y se asegura de que tenga un audio prístino.

El principiante toma horas y horas de pietaje inservible que “alguien” va a tener que ver para “separar la paja del grano”.

Aquí es donde insertamos los tercios inferiores, los subtítulos, las paredes, los gráficos, los efectos (mientras menos mejor) y la música.

Una vez terminado el programa viene el momento crítico. A menos que el video sea para tu propio negocio vas a tener que presentárselo a alguien, que en el 99% de los casos no va a saber nada de estas cosas, pero que se va a sentir compelido a dar una opinión —aún cuando le fascine el programa— para “no lucir como un idiota”.

hombre-con-clapboardEn esos casos es esencial usar la diplomacia y la persuasión. Y cuando todo lo demás falle, sencillamente hacerle los cambios que solicite “el jefe” (o la jefa).

Luego de eso lo demás será traducir el programa a los distintos formatos que haga falta (como a DVD o a formato de “streaming” para Internet) y archivar todos los documentos originales.

En mi caso yo archivo mis programas en discos duros “desnudos” y siempre hago dos copias. Hoy en día el costo de un disco duro de 1TB está bajo los $100 y caben varios programas en un sólo disco. Por lo tanto, pongo $200 en mi presupuesto para archivar videos y compro dos nuevos cada vez que se llenen.

Y una última cosa, ya terminando. Los discos duros no fueron creados para archivar documentos y dejarlos por años sin usarse. Si haces eso vas a encontrar que tus discos no van a funcionar cuando los quieras usar. Dicho en español de la calle: “se trancan”. La clave está en conectarlos cada par de meses para que se “ejerciten”.

Si te gustaría conocer exactamente cómo archivo mis trabajos y le hago “backup” a todo te exhorto a leer mi entrada titulada: “¿Se Te Dañó El Disco Duro? ¡Horror!”.

Como habrás notado el proceso de producir un video conlleva muchos detalles, pero el más importante de todos es el contenido. Sin un libreto bien hecho no tendrás nada. Así que guarda la cámara, saca la libreta y comienza a hacer el bosquejo de tu próxima obra maestra.

©2014, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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