Siglo 21… La Era del Productor de Contenido

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El productor de contenido moderno tiene que dominar todas las tecnologías de comunicación y utilizarlas para construir mensajes efectivos para su cliente.

El productor de contenido moderno tiene que dominar todas las tecnologías de comunicación y utilizarlas para construir mensajes efectivos para su cliente.

El pasado 28 de enero hablamos del documental “PressPausePlay” y cómo la moneda franca en la Internet del siglo 21 es la idea.  Esta semana quise expandir sobre esa propuesta y explorar el concepto del “productor de contenido”.

La llegada del computador personal a finales de los años 70 del siglo pasado trajo consigo una explosión de innovaciones tecnológicas.  De momento, cualquiera que tuviera el dinero para adquirir estos inventos, y la inteligencia para sacarle provecho, tenía una ventaja competitiva ante aquellos que se empeñaban en utilizar tecnologías anticuadas u obsoletas.

La introducción del microprocesador —y con él la del computador personal— comenzó revolucionando los medios tradicionales.  El “desktop publishing” introdujo una manera más rápida y eficiente de crear publicaciones impresas.  Así también, vimos avances en otras artes gráficas como la producción de video, audio y fotografía.  Otros campos profesionales como la medicina, la ingeniería y la aviación también se beneficiaron de estas nuevas tecnologías.

Para esa época el productor de contenido tenía muy poca importancia.  Lo importante era tener el programa más reciente y el efecto más “cool”.  Todavía recuerdo cuando se pusieron de moda los fondos en mármol y las fuentes en oro.  La mayoría de los “brochures” parecían lápidas.  Pero esa era la moda.

Hoy en día la mayoría de la gente tiene acceso a la misma tecnología.  Y aquellos que no la tengan la pueden obtener a través de la Internet en cuestión de minutos.  Por consiguiente sucede como decía el viejo refrán “lo que es igual no es ventaja”.  Pero ha sucedido algo mucho más importante.  El escenario también ha cambiado.  Ahora la acción sucede en la Internet.

Casi todas las profesiones han encontrado nuevas avenidas cibernéticas para intercambiar ideas y conocimientos.  Hay redes sociales para todo.  La gente se congrega en Facebook para “chismear”, jugar, intercambiar fotos y hasta publicar algunas cosas que deberían permanecer en privado.  Twitter se ha convertido en la manera más veloz y efectiva de comentar sobre los asuntos de diario.  Y LinkedIn congrega a la gente de negocios que intercambia ideas y oportunidades de desarrollo profesional.

Pero no pienses que estas tres son la únicas.  Hay decenas de redes sociales adicionales.  Facebook, Twitter y LinkedIn son meramente las más grandes.

¿Y qué hay de YouTube?  Según cálculos del año 2011, este portal recibe más de 48 horas de programación por minuto y sobre 3 billones de visitas diarias.

Finalmente, no podemos olvidar los blogs.  Según estimados recientes existen más de 156 millones de blogs en la Internet.  Esto quiere decir que uno de cada seis internautas publica algún tipo de prensa ciudadana.

Ahora, ¿qué implicaciones tiene este cambio de paradigma?  Primeramente, es obvio que la era del ciudadano “privado” está en peligro de extinción.  Sobre ese tema estoy leyendo un libro excelente y les hablaré más en una próxima entrada.  Pero la otra implicación que —a primera fase— no parece tan obvia es la importancia del productor de contenido como eje central de este nuevo mundo “online”.

Piénsalo por un momento.  ¿Si el nuevo escenario donde se lleva a cabo nuestra vida personal y profesional es la Internet, no es lógico pensar que nuestra “apariencia online” va a repercutir sobre los resultados que alcancemos?

Como productor de contenido observo constantemente el comportamiento de la gente en lugares como Facebook, Twitter, LinkedIn y YouTube.  Y perdónenme si sueno pedante, pero hay gente que irradia una imagen contraria a la que se proponen difundir.  Por ejemplo: se empeñan en escribir en Inglés cuando es obvio que no lo dominan.  Lo que esta gente no entiende es que el que lee se fija más en sus deficiencias que en el contenido de lo que escriben.

Lo mismo sucede con YouTube.  Producir un video de calidad es una disciplina que conlleva años de estudio.  Desafortunadamente, hay gente que piensa que porque la tecnología está accesible, eso quiere decir que lo puede hacer cualquiera.  El resultado es un video de mala calidad que grita “principiante” a todo pulmón.  Ahora, ¿si el video grita “principiante” qué crees que van a pensar del que lo colocó en la Internet?

Lo que todo esto demuestra es que con la proliferación de la tecnología el único elemento de diferenciación que nos queda es el contenido.

¡Y no lo digo yo!  Lo dice Google.  Cada vez que Google revisa su algoritmo el productor de contenido crece en importancia.  ¿Por qué?  Porque el motor de búsqueda más importante del mundo se fija en una sola cosa: la presencia de contenido fresco y relevante.

Primeramente, un algoritmo es un modelo matemático diseñado para llevar a cabo una serie de funciones específicas.  En el caso de Google, la función del algoritmo es decidir la colocación de cada página de Internet en los resultados de búsqueda.  Además, este algoritmo toma en consideración lo reciente que sea la información, la relevancia que tenga y otros criterios secundarios, como la extensión y los índices Flesh, Gunning Fog y Kinkaid.  Estos últimos establecen el nivel de escolaridad requerido para entender el contenido.

Así las cosas, el productor de contenido es un experto redactando texto que se coloque favorablemente en los buscadores para una serie de términos particulares.  Todo esto sin que suene artificial o forzado.

Pero el productor de contenido hace mucho más que eso.  El productor de contenido ayuda a la empresa a desarrollar una estrategia multimedios coordinada que la ayude a proyectarse en una serie de áreas predeterminadas.

El productor de contenido tiene que dominar múltiples disciplinas e integrarlas con facilidad para diseminar un mensaje homogéneo.  Algunas de estas disciplinas son administración y gerencia, redacción y comunicación, arte comercial, producción de audio, producción de video, sistemas de Internet y optimización para motores de búsqueda.

Fíjate bien que comencé con administración y gerencia.  El productor de contenido tiene que entender la mentalidad de la gerencia y ser capaz de traducirla a mensajes que entienda el más humilde de los públicos.  Como le he dicho siempre a mis clientes “hay que escribir para el guardia del portón”.  ¿Por qué?  ¡Porque si guardia entiende lo que escribamos también lo va a entender el gerente general!

A menudo nos perdemos en la tecnología  y le damos una importancia que no tiene.  Lo importante es el mensaje.  Lo demás cambia de día a día.  Y he ahí la importancia del productor de contenido.

El productor de contenido se vale de la tecnología y de su experiencia en múltiples disciplinas para llevar el mensaje de manera diáfana y efectiva. Y una última cosa.  Tiene que ser un estudiante perenne.

La velocidad con que cambia la tecnología hoy en día es escalofriante.  El productor de contenido de hoy tiene que ser capaz de absorber esos cambios, hacerlos invisibles y utilizarlos a su favor para llevar su mensaje.

©2012, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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