¿Cuánto Cuesta Un “Podcast”? Consideraciones Reales A Tomar En Cuenta Antes De Lanzarte En Una Aventura Costosa

Share

Mujer con dinero en la mano. Cuánto cuesta un podcast.Cualquiera que haya estado con el oído en tierra durante los últimos años sabe que el instrumento de comunicación del momento es el “podcast”. A diferencia del blog, que dominó gran parte de la década del 2000, el “podcast” no requiere leer. Y a diferencia del video, tampoco requiere la atención absoluta del que lo consume. Además, es la manera perfecta para hablarle al oído a una audiencia prácticamente cautiva. ¿Por qué? Pues porque en la mayoría de los casos los “podcasts” se consumen a través de auriculares.

Muchos lo confunden con la radio tradicional y hasta le llaman “la nueva radio”, como tratando de achicar la distancia entre el medio que todos conocen y este medio emergente. Pero el “podcasting” no es radio. De hecho, el 24 de noviembre del 2014 publiqué una entrada —aquí mismo en Picadillo— que titulé “15 Diferencias entre la Radio y el “Podcasting”. Y me quedé cortito, porque con el pasar del tiempo han seguido surgiendo diferencias adicionales.

Además, la radio deriva su nombre del hecho de que se transmite a través de ondas electromagnéticas denominadas “ondas radiales” porque emanan en forma circular de una antena. No todas las ondas electromagnéticas son radiales. Por ejemplo, las transmisiones de microondas no son radiales porque se transmiten de una antena a la otra en forma lineal.

Los “podcasts” no se transmiten a través de ondas electromagnéticas. Por lo tanto, técnicamente no se pueden catalogar como “radio” aunque su formato sea semejante.

Rollo de billetes de $100. Cuánto Cuesta Un Podcast?Una equivocación que comete mucha gente es pensar que el “podcasting” es gratis. Nada más lejos de la verdad. El hecho de que no provenga de una estructura o edificio, y no requiera una cabina de transmisión, un transmisor, un equipo de retransmisión y una torre con antena no quiere decir que sea gratis. Lo que sucede es que los costos están ocultos; muchas veces hasta para la propia gente que produce los “podcasts”.

El primer error que cometen los “podcasters” es no valorar su tiempo y peritaje. Como diría un economista amigo mío, piensan que su “costo de oportunidad es igual a cero”. En otras palabras, como el tiempo que le dedican al “podcast” es su tiempo libre —y nadie le paga normalmente por su tiempo de ocio— entonces no debe tener valor. ¡Error!!!

El tiempo de solaz sí tiene valor, y la manera de calcularlo es a base de lo que costaría contratar a un profesional que lo hiciera por nosotros. En otras palabras, ¿si le fueras a pagar a alguien que lo hiciera por ti cuánto te costaría?

Tu tiempo de solaz si tiene valor. Cuánto cuesta un podcast?El ejercicio que vamos a hacer a continuación puede ser de beneficio para cualquiera que esté publicando un “podcast” al momento, esté considerando publicar uno o esté considerando contratar a un consultor para publicar un “podcast” para su organización.

Los “podcasts” son criaturas de nicho. Eso quiere decir que el éxito o fracaso de tu “podcast” va a depender en gran medida del nicho que selecciones.

¿Y qué es eso de un nicho? Un nicho es una palabra rebuscada para identificar un segmento de un mercado. Por ejemplo, las mujeres no son un nicho, pero las mujeres casadas, de entre 30 y 40 años de edad, que estén interesadas en la yoga si son un nicho. De igual modo, los hombres no son un nicho, pero los hombres de entre 15 y 25 años de edad que estén interesados en aprender a tocar la guitarra si lo son.

Mientras más específico (estrecho) sea el nicho más pequeño será el público objetivo, pero mayores serán las probabilidades de que se interesen en tu “podcast”.

Los “podcasts” se nutren del “agregado”. Es posible que la cantidad de mujeres casadas, de entre 30 y 40 años de edad, que estén interesadas en la yoga no sean tantas en tu país pero el agregado de muchos países puede representar un número significativo.

Por lo tanto, identificar ese nicho es el primer paso. Y claro, esta labor la tendrás que hacer tú o pagarle a un consultor que te ayude.

Segmentación de mercado. Cuánto cuesta un podcast?La manera correcta de identificar nichos es a base de una técnica que se conoce como “segmentación de mercados”, que forma parte de lo que estudian los expertos en mercadeo. Asumamos que le pagaras a un consultor por esta labor a razón de $75/hora (para irnos por el lado conservador). Y asumamos que éste le dedique 4 horas al ejercicio. Ahí ya tendrás los primeros $300.

Claro, si lo haces tú no tendrás que pagarle a nadie. Pero igual valdrá $300. A menos que estimes que tu tiempo no vale nada.

Es importante dejar claro que el costo promedio de un consultor varía de país en país. He escogido la cantidad de $75 como un costo modesto por un consultor competente en Puerto Rico. Este número puede ser mucho mayor o menor dependiendo del país en el que vivas.

Luego de identificado el nicho lo próximo será identificar y obtener un dominio. El dominio será tu dirección en la Internet. Por ejemplo, “google.com” es un dominio, “elpais.es” también lo es.

El dominio debe ser representativo del nicho que hayas seleccionado. Siguiendo el ejemplo de arriba un buen dominio sería “yogaparanosotras.com”. De hecho, si eres experta en yoga, y quieres comenzar un podcast o un blog en ese nicho, al momento de escribir esta entrada el dominio estaba disponible en “GoDaddy”.

¿Y cuánto cuesta un dominio? Pues la verdad es que varía de compañía en compañía y de país en país pero generalmente ronda los $15 al año. No obstante, el ejercicio de idear una serie de dominios, verificar que estén disponibles y contratar el que esté disponible puede tomar varias horas.

Supongamos nuevamente que contratas al consultor de arriba, y le toma un para de horas, habrás gastado $150. Si lo haces tú estima el costo de igual manera aunque no hagas el desembolso.

Luego de identificar el nicho, y contratar el dominio, lo próximo será contratar las cuentas de “hosting” u “hospedaje”. Como poco el podcast común utiliza dos cuentas de “hosting”; una para los archivos de Internet de la página y otra para los archivos de audio MP3.

Generalmente las compañías de “hosting” de Internet compartido cobran alrededor de $5 mensuales por sus servicios y el contrato inicial es por tres año. Eso supondrá un desembolso de $180.

Por su parte, las compañías de “hosting” de archivos de audio varían de acuerdo al espacio que contrates. Para que tengas una idea, los archivos MP3 de mi podcast Hablando De Tecnología residen en una empresa llamada Libsyn y pago $20 mensuales por el privilegio. Eso supone un desembolso de $240 al año. Gracias a Dios no lo tienes que pagar todo de una vez. Puedes pagarlo mes por mes.

Una vez hayas contratado el “hosting” de Internet podrás comenzar a construir la página donde residirá tu podcast. No faltará quien te diga que tener una página no es indispensable para tener un podcast, pero aquellos que te dicen eso generalmente lo hacen para que montes la página con ellos y apuntes tu dominio para allá. De ese modo toda la plusvalía de tu esfuerzo será para ellos.

Desarrollar una página BIEN HECHA no es barato. Y esto a pesar de que el programa más popular para hacerlo es gratis. Me refiero a WordPress, el programa para crear páginas de Internet y blogs que domina más del 25% de la Internet. Una de cada cuatro páginas en la Internet está construida con WordPress.

Entonces, ¿si WordPress es gratis por qué es costoso construir una página con él? Pues porque los expertos en WordPress no cobramos por el programa… cobramos por lo que sabemos.

Un perito en WordPress debe conocer sobre MySQL, PHP, plugins, plantillas, redacción SEO, fotografía y decenas de temas más para construir un sitio que se coloque favorablemente en los motores de búsqueda y esté bastante protegido de los “hackers”. Y si te lo estás preguntando la contestación es NO. No voy a entrar a explicar lo que significa cada uno de esos términos. Basta con decir que la diferencia entre usar un experto o un amateur va a determinar el nivel de éxito de tu proyecto. Créeme, este no es el momento de improvisar ni de “recortar esquinas”.

Desarrollo de sitios WordPress. Cu´ånto Cuesta Un Podcast?¿Y cuánto cuesta crear un sitio en WordPress? Pues —como todo lo demás—varía de industria en industria y de país en país, pero espera invertir entre 3,000 y $5,000. Sí eres experto(a) en WordPress pues alabado sea el Señor, invertirás entre 3,000 y $5,000 de tu tiempo y trabajo.

Fíjate bien que hasta el momento lo que has hecho es identificar el nicho al que apuntarás tus esfuerzos, contratar un dominio, dos cuentas de “hosting” y construir el sitio en WordPress. No has grabado un sólo episodio de tu “podcast” y ya has gastado un mínimo de $3,665. Ah, y tienes un nuevo pago mensual de $20. Ahora es que comienza lo bueno…

Producir un “podcast” “como Dios manda” es un ejercicio en comunicación que exige múltiples destrezas. Y claro, como hemos dicho hasta el momento, esas labores las puedes hacer tú o contratar a alguien para que las haga por ti.

La primera destreza que debes tener es la de redactar. Probablemente estarás pensando “pero los “podcasts” son hablados”. Y claro, lo que escucha el oyente ciertamente lo es. Lo que pasa es que cada episodio va a requerir como mínimo un “intro”, un “outro”, un “rundown”, el téxto para la página y el texto que coloques en las redes sociales para promoverlo.

Compra el libro “Redacción Eficaz” para tu Kindle

El “intro” y el “outro” son la entrada y salida del episodio. La mayoría de los “podcasters” escriben estos textos para asegurar que la entrada y salida del programa transcurra sin titubeos. No obstante, para que ese objetivo se logre, los textos deben estar escritos en tono conversacional y ser leídos de manera natural. Y eso es más fácil decirlo que hacerlo.

Tienes que aprender a “escribir como hablas y a hablar como escribes”.

El término “rundown” nos llega de la radio comercial y se refiere a una especie de bosquejo de los temas a cubrir. En unos casos puedes escribir lo que vas a decir casi palabra por palabra y en otros puede ser meramente una palabra que sirva de gancho para la memoria.

Eso nos lleva al texto para la página y el texto para las redes sociales. Aquí es que entrarán en juego las destrezas en SEO que tenga el redactor. Las siglas SEO significan “search engine optimization” y se refieren a un modo de redactar tomando en cuenta las “palabras claves” que escribirá un posible oyente en su motor de búsqueda y que lo llevarán a nuestra página en la Internet. Esas palabras deben estar en tu titular, en el texto, en los calces de las fotos, en los “alt tags” de las imágenes y en el nombre de las imágenes. Los “alt tags” son la descripción de tus imágenes en el HTML de la página.

Escribir tomando en cuenta el SEO no es fácil. Primero porque requiere conocer la disciplina de SEO en sí misma y segundo porque nuestro texto tiene que sonar “natural”.

Además de tener destrezas de redacción un “podcaster” tiene que conocer sobre el mundo del audio. Tiene que conocer sobre micrófonos, consolas, grabadoras, cablería, programas de edición y transcodificación. También tiene que conocer la Ley De Derechos de Autor para que no se meta en líos legales.

La secuencia sucede más o menos de la siguiente forma. Primero grabamos un crudo. Ese crudo puede ser de una sola persona o un entrevistador con uno o más invitados. Además, puede ser por teléfono, a través de Skype o presencialmente en el terreno. Luego se pasa al proceso de edición donde se eliminan todas la muletillas y ruidos espurios, se colocan el “intro”, el “outro”, los “bumpers” y los posibles anuncios, se musicaliza y se coloca cualquier efecto especial que se desee. De ahí se produce un archivo WAV o AIFF para luego transcodificar dicho archivo a formato MP3.

Como si todo eso fuera poco, un “podcaster” tiene que tener destrezas de comunicación, habilidad para entrevistar y una personalidad agradable. ¿Por qué? Pues porque va a estar compartiendo con personas diversas cuyas personalidades van a variar grandemente.

Fíjate que hasta el momento sólo hemos calculado el costo de identificar el nicho al que apuntarás tus esfuerzos, contratar un dominio, dos cuentas de “hosting” y construir el sitio en WordPress. La pregunta obligada es: ¿cuánto tiempo toma producir un “podcast” semana tras semana y cuánto cuesta?

Según los expertos el tiempo de producción de un “podcast” es de entre 4 a 8 veces el tiempo de su duración. Es decir que un episodio de una hora de duración puede tomar entre 4 y 8 horas para producirlo. Uno de dos horas puede tomar entre 8 y 16. Estimemos ese tiempo a base de $75/hora y estaremos hablando de entre $600 y $1,200 por episodio.

Supón que tu podcast conste de 50 episodios al año, de entre una y dos horas de duración. Entonces el costo real de ese esfuerzo de comunicación será de entre $30,000 y $60,000 por la producción más el gasto inicial de $3,665.

Quizás te estés preguntando cómo es que llego al cargo de $75/hora. Pues ese ciertamente es un número subjetivo y objetivo a la vez al que llegan todos los profesionales de acuerdo a la experiencia que tengan, la preparación académica, la naturaleza de las facilidades físicas que utilicen, el equipo que pongan a la disposición del cliente, el tiempo que inviertan, los costos de energía, teléfono, agua, seguros, transportación, depreciación, vestimenta, alimentos, combustible, etc, etc, etc, como hubiera dicho Yul Brynner en “The King And I”.

Y claro, el costo exacto va a depender de la duración agregada exacta de todos los episodios y las “misas sueltas” que acarree el esfuerzo total.

desarolla-tu-plataforma-banner

Entonces, la pregunta obligada es: ¿por qué he hecho todo este ejercicio? Pues lo he hecho por varias razones. Primero, pienso que la “cultura de lo gratis” que se ha proliferado en la Internet moderna tiene que llegar a su fin tarde o temprano. Sencillamente no es sostenible. Es imposible que alguien invierta cerca de $60,000 al año para “regalarlos” en la Internet.

Segundo, la gente asocia valor con precio. Cuando algo es gratis no vale nada en la mente de los demás. Eso nos lleva de vuelta al punto número uno. El modelo actual del “podcasting” es insostenible; particularmente para el “podcaster” pequeño que carece de los recursos para producir episodio tras episodio como un mero ejercicio de relaciones públicas. Por eso es que tantos “podcasts”, que de otro modo hubieran sido grandes ideas, desaparecen.

Tercero, ya es tiempo que los “podcasters” se concienticen de lo que vale en realidad su esfuerzo. El mero hecho de que todo lo hagan ellos no quiere decir que sea gratis. Y encima de eso la mayoría son tan “fiebrús” que compran cada vez más equipo para ponerlo al servicio de un esfuerzo que —en la mayoría de los casos— no le produce ni para lustrar sus zapatos.

Cuarto, ya es tiempo de que iTunes se convierta en el Netflix de los “podcasts”. El modelo de publicidad en los “podcasts” no funciona. ¿Por que? Pues porque la gente los brinca. ¡Le dan “fast forward”!!! Y si le impides que los brinquen pasan dos cosas: primero, te ganas su mala voluntad y segundo, escuchan otro “podcast” en lugar del tuyo. Además, el modelo de publicidad mediante interrupción que utilizan los anuncios tradicionales —y los que se colocan en “podcasts”— es un vestigio de la radio comercial que data de comienzos del siglo XX. La manera ideal de monetizar un “podcast” sería a través de un modelo modificado de renta y licenciamiento parecido al de Netflix. En el caso del “podcast” la ganancia podría depender del nivel de audiencia que tenga cada “podcast”.

Quinto, si seguimos así el “podcaster” pequeño va a desaparecer. Muy pocos “podcasters” pequeños tienen los recursos para competir con emporios como NPR, PBS, CBS, ABC, NBC, BBC y los demás tríos de letras que exudan dinero y recursos. Nosotros creamos el medio y ellos se van a quedar con él. ¿Por qué? Porque para ellos no es un asunto de dinero. Ellos sí pueden darse el lujo de producir programas de calidad y regalarlos. Primero, porque en muchos casos son refritos de programas que ya han producido para la televisión o la radio comercial, y segundo porque ellos sí lo pueden justificar como un ejercicio de relaciones públicas.

Micrófono. Cu´ånto Cuesta Un Podcast?Esta semana no produje Hablando De Tecnología. Y si bien es cierto que fue porque estoy remodelando mi oficina y he tomado unos días para compartir con un amigo de Tennessee que está de visita en Puerto Rico, no es menos cierto que a veces me cuestiono si todo ese esfuerzo vale la pena.

Recientemente enterré a mi mamá, y una de las realizaciones que ese tipo de experiencia trae es que la vida es demasiado corta. Tengo otras pasiones e intereses que explorar. Además, confieso que me cuestiono hasta que punto es práctico regalar entre $30,000 y $60,000 de mi tiempo, conocimiento y experiencia año tras año.

Si eres “podcaster” o piensas serlo te sugiero que peses todas estas cosas antes de lanzarte,

Un abrazo,

©2017, Orlando Mergal, MA
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications,
Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de
media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de
Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.
Inf. 787-750-0000 • 787-306-1590

logo-linkedIn

El Arte De Vender Sin Vender

Share

La época navideña está en pleno apogeo.  Los teléfonos de oficina —que vienen de un año lento— están prácticamente silentes.  Mientras tanto los detallistas gritan a toda voz en cuanto medio encuentran.  ¡Precios Bajos! ¡Gran selección! ¡Igualamos a la competencia! ¡Yo también! ¡Yo también! ¡Yo también!

En medio de esa mezcla de ruido y silencio yo he aprovechado para alimentar el intelecto.  Desde ahora hasta que terminen las Fiestas de la Calle San Sebastían me propongo terminar tres libros: “Jab, Jab, Jab… Right Hook”, de Gar Vaynerchuck, “Ape”, de Guy Kawasaki, y “Contagious”, de Jonah Berger.  Los tres, de una u otra manera, tienen que ver con el mundo del mercadeo y de las redes sociales.

Para aquellos de ustedes que no conozcan a ninguno de estos caballeros sepan que no se trata de tres peleles.  Todos ellos se colocan habitualmente entre los autores de mayor venta y renombre en la lista del New York Times.

Esta mañana tropecé accidentalmente con un video en YouTube que es un ejemplo perfecto de lo que predica Vaynerchuck en su nuevo libro.  La clave para ser exitoso en la redes sociales es vender sin vender.  Claro, él no lo plantea exactamente de esa forma, pero sí nos dice que todo lo que coloquemos en las redes sociales tiene que ser nativo al medio.

¿Qué quiere decir eso?

Pues tiene que ver con algo que yo he dicho una y otra vez en mis artículos de Picadillo.  La gente que visita las redes sociales no van allí a comprar.  Van  para compartir con sus amigos, para entretenerse y para escapar del trajín diario.

Claro, Puerto Rico quizás sea la excepción, porque los boricuas van a Facebook y a Twitter a continuar con la misma discusión estéril que llevan sosteniendo por décadas.  Y hasta el pobre LinkedIn se ha contaminado un poco recientemente.

Pero, dejando eso a un lado, déjenme explicarles por qué yo pienso que este video es genial.  Primero, no se empeña en vendernos nada.  Segundo, se vale de la fama de una celebridad como Chuck Norris.  Y tercero, apela a la curiosidad.  Tanto así que en el comercial nunca se menciona el teléfono de la empresa que representa ni su dirección de Internet.  Sencillamente termina diciendo “Feliz Navidad y un Próspero Año Nuevo de parte de Delov Digital”.



¿Y quién es Delov Digital?  Pues una firma de producción audiovisual establecida en Hungría.  ¿Que cómo yo lo sé?  Pues porque lo “guguelié”, como se dice en el argot de la calle.

Si la gente de Delov hubieran hecho un comercial diciendo lo magníficos que son, lo mucho que saben, la cantidad de tiempo que llevan en el mercado y la cantidad de clientes que tienen no hubiera tenido éxito alguno.  Pero al utilizar una figura como la de Chuck Norris, del que todos bromean que es lo más grande en la historia de las artes marciales, lograron el “spoof” perfecto del video reciente de Jean Claude Van Damme en el que hace un “split” entre dos camiones para la firma Volvo.



Ambos comerciales son ejemplos perfectos de lo que Vaynerchuck llama un “jab”.  Y se han propagado como la pólvora en las redes sociales porque son “nativos”.  Es decir, fueron creados para valerse de las propias razones que motivan la presencia del público en las redes sociales.

Obviamente, sobre este tema se podría filosofar por horas.  Pero lo obvio es la ignorancia que todavía muestran muchas marcas cuando apelan a la vulgar interrupción para tratar de atragantarnos sus productos y servicios.

Por ahora, voy a seguir leyendo y disfrutando —en la medida de lo posible— del periodo navideño.  Ya habrá tiempo de sobra para hablar de estas cosas el año que viene.

banner-click-to-tweet-600x60

Para terminar, quiero aprovechar para agradecer el apoyo de todos aquellos y aquellas que leen mis entradas, comentan ocasionalmente y les dan “like”, “share”, o lo que sea, en la red social de su preferencia.  Que pasen una Feliz Navidad junto a sus seres queridos y que el Año Nuevo les traiga muuuuuuuuuuuuuuchas cosas buenas.

¡Saludos!

©2013, [googleplusauthor]
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.
Inf. 787-750-0000

logo-linkedIn

¿Quieres Vender Más? ¡Promueve El Pecado!

Share

demonio-200pxEl otro día escuchaba una charla de Dan Kennedy y comentó algo que me sacó de la butaca.  La clave para el éxito en el mundo del mercadeo estriba en promover el pecado.  De primera intención me resistí a la idea.  Después de todo siempre he procurado ser ético y honesto con mis clientes.  Pero cuando aclaró el concepto me hizo perfecto sentido.

No importa la religión que profesemos, o que no practiquemos ninguna, todos hemos oído hablar de los siete pecados capitales.  Estos son: el orgullo, la envidia, la lujuria, la gula, la ira, la avaricia y la pereza.  Y todos son inmensamente poderosos cuando se utilizan como armas psicológicas.

Todo el que haya mirado por encima un libro de psicología conductual sabe que los seres humanos evitamos el dolor a toda costa y gravitamos hacia el placer.  Esta es la base del 99% de los mensajes publicitarios que vemos a diario.  ¿Pero que es el placer en realidad?  Pues aunque no lo creas los mejores ejemplos de placer todos nacen de los pecados capitales.

El primero de todos es la lujuria.  Los publicistas usan la sexualidad para vender de todo, desde turismo, espectáculos y ropa, hasta licores, automóviles y programas para adelgazar.  Siempre vemos modelos jóvenes, esbeltos, blancos y de buena apariencia.  Casi nunca vemos gente vieja, gorda, fea o negra.  Suena crudo, pero es la verdad.

Cuando una entidad militar te dice que “seas todo lo que puedas ser” está apelando tu sentido de orgullo.  Cuando la Compañía de Turismo (para usar un ejemplo local) nos hablaba de “the continent of Puerto Rico”, cuando en realidad somos un archipiélago de 188 x 44 también apelaba al orgullo.  Pero en ese caso al falso orgullo de querer ser lo que no se es.

Cuando un anuncio enfatiza tamaño, cantidad o exclusividad generalmente está apelando a la envidia.  Mucha gente quiere tener el auto más exclusivo, el televisor LCD más grande o visitar la mayor cantidad de países en un solo viaje.  Muchas veces uno se pregunta para qué.  Pero así es la naturaleza humana.

Ah, y la gula, la bendita gula… ese es sin duda uno de los más utilizados.  Fíjate bien en los anuncios de comida.  Todos enfatizan en el tamaño.  Claro, también mencionan la frescura y a veces hasta la lozanía.  Pero siempre nos muestran las porciones como si fueran inmensas.  Nos hablan del “all-you-can-eat” como si la comida fuera a desaparecer de la faz de la tierra.

La ira y la avaricia muchas veces se utilizan juntos  Libérate de las tarjetas con un préstamo personal del banco tal o más cuál.  Claro, eso traducido a castellano podría ser: “ven idiota, paga tus balances rotativos con un préstamo, para que puedas embrollarte nuevamente”.  Primero apelan a la ira que sientes por haber entrado en deudas.  Y luego apelan a la avaricia y te “resuelven” el problema con un préstamo personal; para que puedas comprar más.

Y eso nos deja con la pereza.  La mayoría de los seres humanos somos vagos por naturaleza.  A menos que no tengamos una meta —algo que nos estimule a seguir adelante— gravitamos hacia la inacción.  Los publicistas saben eso.  Por eso nos presentan situaciones casi mágicas en las que podamos obtener algo con un mínimo de esfuerzo.

Los mejores ejemplos de comerciales que apelan a la pereza son los programas para adelgazar, los anuncios de turismo, los productos para la calvicie, las cremas faciales, los productos para la cocina y las herramientas.  Todos nos prometen que vamos a alcanzar algo prácticamente sin esfuerzo.

Claro, la pereza por sí sola es uno de los motivadores menos efectivos.  Pero combinada con la gula, la envidia o la lujuria es extremadamente poderosa.  No basta con perder peso sin hacer prácticamente nada.  Es que vamos a ser los más atractivos del grupo (pereza+envidia).  No basta con que veamos 20 capitales en 15 días (algo que ya de por sí es ridículo).  Es que las vamos a ver en un ambiente de lujo, descansando y comiendo sin control. (gula + envidia + pereza).  No basta con que nos crezca el pelo como por arte de magia.  Es que vamos a ser un imán para las mujeres (pereza + lujuria).  No basta con que una crema nos borre las arrugas.  Es que los hombres se van a volver locos con nuestra nueva lozanía (pereza + lujuria).  No basta con que un horno cocine prácticamente solo.  También vamos a poder comer todo lo que se nos antoje (pereza + gula).  Y no basta con que una herramienta haga el trabajo por nosotros.  Es que nuestros amigos se van a maravillar con nuestro trabajo (pereza + envidia).los-siete-pecados-capitalesFinalmente, todos estos ejemplos se desprenden de dos cosas: del estudio y de la observación.  Los verdaderos estudiantes de la comunicación no dejamos de estudiar nunca.  Estudiamos los anuncios de televisión, los de radio, los de prensa y los de Internet.  Los disecamos como el científico diseca un espécimen para conocerlo en detalle.

La próxima vez que tengas insomnio, y enciendas la televisión, no saques la tarjeta de crédito.  Observa con cuidado los anuncios; particularmente los llamados ”infomercials”.  Si posible, hasta grábalos para que puedas “disecarlos” con calma.

Vas a notar que una y otra vez recurren a las mismas artimañas.  Arrancan presentando un problema.  Luego lo enfatizan.  Te lo “estrujan” en la cara.  Después presentan la solución.  De ahí pasan a los testimonios (gente satisfecha con los resultados).  Luego de los testimonios viene “la oferta”, que generalmente es “por tiempo limitado” (para insinuar escasez).  Y finalmente viene la garantía.  Si no te gusta lo puedes devolver.

Y en un programa de media hora generalmente te pasan por esa secuencia tres veces.

¿Y qué utilizan para motivarte?  Los siete motivadores más poderosos que ha conocido la humanidad: el orgullo, la envidia, la lujuria, la gula, la ira, la avaricia y la pereza.

Pruébalos en tu negocio.

©2013, Orlando Mergal
_________________
El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

logo-linkedIn