La Guerra Por La Red Va A Toda Marcha

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Las últimas dos décadas han sido revolucionarias para la humanidad. Podríamos enumerar la gran cantidad de adelantos tecnológicos que han inundado nuestras vidas, desde la PC hasta las tabletas. Pero nada de eso ha influido tanto sobre la raza humana como la Internet.

La Internet ha ayudado a subir gobiernos y a bajarlos. Ha ayudado a crear farsantes y a desenmascararlos. Ha ayudado a crear industrias enteras y a erradicar otras que llevaban siglos de existencia. En fin, ha revolucionado al mundo.

Con una influencia así la Internet es una fuente de poder inusitada para aquellos que logren controlarla.

Una y otra vez hemos visto legislación tratando de coartar el poder de la Internet. Unas veces desde los ángulos políticos y de seguridad nacional, y otras desde el aspecto económico. Y hasta la fecha —por lo menos en los Estados Unidos— la Internet ha continuado siendo un foro libre.

Pero eso no quiere decir que no hayan entes que lo continúen intentando. Ahora mismo se está discutiendo en el Congreso de los Estados Unidos el proyecto s743 que —de aprobarse— haría que los artículos vendidos a través de la Internet estuvieran sujetos a impuestos. Claro, como siempre los legisladores se aprestan a aprobar esta ley sin resolver primero el hecho de que los comerciantes pequeños tendrían que lidiar con sobre 10,000 códigos de impuestos distintos.

En fin, el asunto sería una pesadilla tal que muchos comerciantes pequeños sencillamente retirarían sus productos de la Internet.

Otros ejemplos claros de querer restringir la Internet, socolor de que se trata de asuntos de privacidad, seguridad nacional o cualquier otra causa que suene loable, han sido las leyes SOPA, PIPA y CISPA.

Por eso un grupo de ciudadanos privados, que hasta el otro día incluía a Aaron Swartz (el hacker norteamericano que inesperadamente se suicidó), se han dado a la tarea de producir un documental titulado “War For The Web”. Hasta el momento los productores cuentan con más de 24 horas de pietaje entre las que se incluyen 17 entrevistas extensas con distintos sectores que se ven afectados por este asunto.

El grupo está financiando este proyecto a través del novel método de “crowdfunding” y todavía le quedan $200,000 por recaudar. Si eres amante de los documentales, y quieres poner tu granito de arena para mantener la Internet libre, puedes hacer tu aportación —por pequeña que sea— en el siguiente enlace: http://www.indiegogo.com/projects/war-for-the-web

Se espera que el documental esté en el mercado para fin de año.

©2013, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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Arte Libre… ¿Bendición o Pesadilla?

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PressPausePlay es un documental sobre esperanza, temores y la cultura digital. Si te dedicas a producir contenido para la Internet no te lo debes perder

PressPausePlay es un documental sobre esperanza, temores y la cultura digital. Si te dedicas a producir contenido para la Internet no te lo debes perder

 

La semana pasada hablamos sobre los proyectos SOPA y PIPA, y de la amenaza que presentaban para el ambiente democrático de la Internet.  Esta semana quiero hablarles sobre un documental de aproximadamente hora y media de duración que está tomando por asalto la Internet.  Se titula “PressPausePlay” y lo puedes ver más adelante en esta entrada.

El documental explica cómo la tecnología digital —particularmente durante los pasados diez años— ha sido el elemento liberador que ha permitido que artistas de todo tipo puedan difundir su obra sin la necesidad de intermediarios.  Algo que quieren evitar —a como de lugar— los propulsores de SOPA y PIPA.

El documental reúne algunas de las mentes más privilegiadas del mundo de la música, el espectáculo, el cine y el mercadeo. Entre estos: el gurú estadounidense del mercadeo Seth Godin, el mogúl estadounidense de la tecnología Sean Parker, el músico y compositor islandés Olafur Arnalds, el músico y fotógrafo estadounidense Richard Melville Hall, mejor conocido por su nombre artístico de Moby, además de decenas de expertos y artistas de múltiples disciplinas.

Según plantean estos expertos, la tecnología no es más que una herramienta en constante evolución que sirve para darle alas a la creatividad del ser humano.  El productor de contenido se vale de esta herramienta para moldearla a su antojo y darle rienda suelta a sus ideas.  Sin embargo, demasiada tecnología propicia un alto nivel de cacofonía que desemboca en la mediocridad.

De repente todos los conjuntos comienzan a sonar igual, el arte gráfico se torna repetitivo y comenzamos a ver los mismos efectos en cada video.  ¿Por qué?  Porque es fácil.  Porque es barato.  Porque está al alcance de cualquiera.  Cuando eso sucede el ciclo regresa al principio y lo importante comienza nuevamente a ser la idea.

Según Seth Godin el concepto de industrializar el arte fue un fenómeno del siglo 20.  Antes de eso el artista producía una obra con el interés primordial de expresar una idea.  Aquellos que eran verdaderamente buenos ganaban fama y fortuna; a veces.  A los mediocres los filtraba el proceso mismo.

Hoy en día cualquiera se hace llamar artista.  Producimos obras perfectas.  Las ajustamos y afinamos “bit por bit” hasta que le arrancamos todo hálito de vida.  La honestidad, la emoción y las ideas las reemplazamos con uniformidad y conformidad.

¿Por qué?  Porque “la industria” lo prefiere así. El objetivo es crear un “producto” que sea replicable y mercadeable.  Al concentrar la mayor parte del esfuerzo en ”el proceso”, la mayoría de la ganancia se queda en manos de los dueños de ese proceso, y no en manos del artista.

La propagación de la tecnología digital llegó para liberalizar la creación artística.  Es cierto que con esa libertad ha aumentado considerablemente el “ruido”.  También es cierto que da más trabajo que nunca separar la paja del grano.  Pero no es menos cierto que en todas partes del planeta hay millones de artistas en ciernes —en todas las disciplinas— produciendo todo tipo de obras por una fracción de lo que le hubiera costado hace 10 años.

Ya no están obligados a pagar el “peaje” que antaño le imponían los emporios del arte.  Los artistas de hoy publican sus trabajos en la Internet para consumo del planeta entero.

Finalmente, si en algo coinciden todos los entrevistados es en que el mundo del arte está en plena evolución.  Las maneras de “monetizar” ese nuevo modelo todavía están en desarrollo.  Y por supuesto, los defensores del modelo anterior se están aferrando con uñas y dientes a los paradigmas anteriores.

También coinciden en que la moneda franca dentro de este nuevo escenario es la idea.  La tecnología no es más que un mero accidente.  El cincel de antaño ha sido reemplazado por el rayo láser de hoy.  Y ese a su vez será reemplazado por el “no se qué” del mañana.

©2012, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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La Verdadera Controversia en Torno a SOPA y PIPA

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Mientras la comunidad de Internet se mantenga vigilante medidas como SOPA y PIPA permanecerán bien muertas.

Mientras la comunidad de Internet se mantenga vigilante medidas como SOPA y PIPA permanecerán bien muertas.

 

 

Mucho se ha hablado en días recientes sobre la consternación causada por los proyectos SOPA (Stop Online Piracy Act) y PIPA (Protect IP Act) presentados en la Cámara de Representantes y en el Senado de los Estados Unidos respectivamente.  Casi todos se han concentrado en los poderes restrictivos que le darían estas medidas al gobierno federal sobre el tránsito libre de información a través de la Internet.  Pero pocos han puesto el dedo sobre la verdadera raíz de la controversia.

Afortunadamente el revuelo causado por estas medidas ha sido tanto que muchos de sus promotores han decidido retirar su respaldo.  Así las cosas, el 18 de enero de 2012 el portavoz de la mayoría en el senado Harry Reid anunció la posposición indefinida de PIPA y el 20 de enero el representante republicano por el estado de Texas, Lamar Smith, anunció la posposición de SOPA.

Obviamente los intereses detrás de estas medidas —mayormente las casas disqueras y los estudios de cine norteamericanos— prometieron que continuarán impulsándolas.  Pero el costo político de darle paso parece ser tanto que ha hecho temblar tanto a senadores como a representantes.

Como creador de contenido no puedo más que estar a favor —en principio— con cualquier medida que establezca salvaguardas para los derechos de autor.  Y estoy seguro de que la mayoría de los entes serios que hacen de la Internet su radio de acción están de acuerdo conmigo.

Pero lo que no puede permitirse es que los intereses económicos de estos grandes emporios se utilicen como punta de lanza para lisiar la Internet y aplastar a los sectores disidentes.

En su forma original estos proyectos le daban al gobierno el poder de “sacar del aire” a cualquier página de Internet con sólo interceptarla a nivel de DNS.  Pero lo que es peor, bastaba con que mediara una acusación del uso ilegal de material protegido para que se pusiera en práctica dicha desconexión.  En otras palabras, el precepto básico era que la parte “ofensora” era “culpable hasta que probara lo contrario”.

El DNS o “domain name system” es un sistema de nomenclatura jerárquica que convierte las direcciones de Internet al sistema numérico de IP que hace funcionar la Internet.  Por ejemplo, cuando usted escribe www.amazon.com en su navegador el sistema de DNS lo convierte a 72.21.194.1 y le envía a la página de Amazon.  En otras palabras, por cada dirección de Internet existen una o varias direcciones de IP.  Y el sistema de DNS es el que se encarga en traducir de una a la otra en fracciones de segundos.

SOPA y PIPA le hubieran dado la autoridad al gobierno de bloquear direcciones de Internet a nivel de DNS socolor de que existieran violaciones de derechos de autor.

¿Por qué se detuvieron verdaderamente estas medidas?

Al analizar este asunto en su fondo encontramos que en realidad se trata de una lucha de clases.  Por un lado están los grandes emporios económicos (del cine y la música) y por el otro está el ciudadano común que ha encontrado en la Internet un foro abierto en el que ejercitar plenamente su libertad de expresión.  El problema es que los senadores y representantes que tendrían que aprobar dichas medidas van a elección cada dos años.  En el caso de los senadores su término es de seis años pero se eligen en tercios de manera escalonada cada dos años.  En el caso de los representantes a la cámara su término es de sólo dos años.

Obviamente los grandes intereses mueven millones de dólares en cabilderos para propulsar estas medidas pero al político le preocupa más el voto del ciudadano común, que en última instancia es el que lo eleva a su puesto.

¿Quieres ver el poder del ciudadano común en acción?  Fíjate como —de buenas a primeras— la mayoría del los políticos están “sacando la cara” en las redes sociales.  ¿Tú crees que es porque le gusta?  A muchos los horroriza.  Pero lo hacen porque ahí es que está la gente.

Y ese poder señores, si lo supiéramos usar correctamente, nos ayudaría a mejorar muchas cosas en nuestro país.

©2012, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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