Un Monstruo Insaciable

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El costo de vida en Puerto Rico está alcanzando niveles estratosféricos. El gobierno actual prometió no meternos la mano en el bolsillo, pero no dijo nada del antebrazo, el codo o el brazo entero.

En días recientes escuché a un CPA que argumentaba que la suma de todas las mordidas y “mordiditas” que nos da el gobierno día tras día equivale a más del 50% del ingreso de la persona promedio. Y lo peor del caso es que cuando nuestros oficiales electos se ponen “creativos” lo único que se les ocurre es aumentar alguna tarifa o subir algún impuesto. Nunca escuchamos que sugieran alguna manera de ahorrar. El golpe más reciente ha sido la duplicación de los impuestos a la propiedad inmueble que entrará en efecto próximamente de manera “temporera”.

¿Recuerdas la “eliminación” del “refrescaso”? ¿Te acuerdas cuando quitaron el 6.6% de arbitrio general y nos impusieron el IVU? ¿Notaste alguna reducción en los precios?

Si estás contando con que este impuesto desaparezca siéntate a esperarlo junto a Santa Claus y los Reyes Magos.

El problema con tanto aumento no es sólo la reducción marcada que causa en nuestro ingreso sino el efecto que tiene sobre la productividad, la calidad de nuestra base laboral y el nivel de vida en la Isla.

¿Cómo se interrelacionan estos cuatro elementos? ¿Qué efectos tienen sobre el futuro del país? Las generaciones jóvenes están abandonando el país en cantidades cada vez más elevadas. No conforme con esto, recientemente el gobierno tuvo la osadía de ofrecer un incentivo económico a aquellas familias que decidieran integrarse a la inmensa diáspora que tenemos en todo el este de los Estados Unidos. Finalmente, la transculturación a la que han estado expuestos estos jóvenes desde su nacimiento hace que se integren con mayor facilidad a la sociedad norteamericana, lo que reduce la posibilidad de que regresen a la Isla.

El resultado de este éxodo continuo hace que la plusvalía de la inversión que hacemos los contribuyentes en educar a nuestra juventud se realice fuera de la Isla. Peor aún, a diferencia de los boricuas que abandonaron la Isla durante las décadas de los 40’s y los 50’s, la emigración actual está compuesta por personas educadas que generalmente están en su etapa de mayor productividad.

Sumémosle a esto la baja taza de participación que tiene Puerto Rico y la creciente cantidad de regalías que le otorga el gobierno a los sectores menos productivos y tendremos una cantidad de recaudos cada vez menor.

Recuerda bien estas tres palabras: “cada vez menor”.

Al combinar una recaudación cada vez menor con un gobierno cada vez más voraz, esto resulta en tazas contributivas cada vez más elevadas. El problema es que esto contribuye a ahuyentar más a las personas productivas y el problema se convierte en un ciclo vicioso.

La solución a los problemas de Puerto Rico no tiene necesariamente que ver con el estatus. Tampoco tiene que ver necesariamente con falta de recursos. Lo que necesitamos es más disciplina y mayor imaginación.

Si en tu casa tienes que hacer de tripas corazones para vivir con partidas cada vez más pequeñas, como es posible que las personas que “trabajan para ti” vivan mejor que tú, anden en carros mejor que el tuyo y resuelvan sus problemas a fuerza de “billetes”.

Mientras los boricuas nos chupamos la paleta de la politiquería, y nos insultamos unos a otros en los programas de radio, nuestros oficiales electos -de todos los partidos- se ríen de nosotros y continúan con la jauja!

En días recientes habrás notado la gran cantidad de noticias que han salido en la prensa norteamericana sobre los levantamientos en Irán. ¿Pues sabías que ni una sola se produjo gracias a los medios tradicionales como CNN, Fox, NBC, ABC y CBS? El gobierno de Irán mandó a salir de país a TODOS los medios internacionales y censuró la cobertura de los medios locales. Los videos, fotos y noticias que hemos visto y oído en la radio y la televisión -y que han circulado el mundo- se difundieron a través de teléfonos celulares y redes sociales como Twitter, Facebook y YouTube.

Lo medios tradicionales no te van a ayudar a domar al monstruo. ¡Ellos son parte del problema! Se amoldan al monstruo de turno como el agua a la vasija.

No permitas que se rían de ti! Indígnate. Participa en foros cibernéticos de discusión. Pero no lo hagas para insultar. Mientras los boricuas nos chavemos unos a otros, nunca va a hacer falta que nos vengan a chavar de afuera. Ofrece ideas y soluciones. No tienes que descubrir la cura del cáncer. Puede ser una idea sencilla para solucionar algún problema en tu comunidad. Lo importante es que te involucres.

Sólo así sacaremos a Puerto Rico de la noria y comenzaremos a descabezar al monstruo insaciable.

©2009, Orlando Mergal
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El autor es Socio Fundador de Accurate Communications, Licenciado en Relaciones Públicas (R-500), Autor de más de media docena de Publicaciones de Autoayuda, Productor de Contenido Digital y Experto en Comunicación Corporativa.?Inf. 787-750-0000

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